En un fallo de alto impacto ambiental, el Tribunal de Distrito Federal para Puerto Rico rechazó una solicitud de interdicto preliminar incoada por propietarios de residencias veraniegas en el área de Bahía de Jobos, Salinas.
La orden judicial permite al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) continuar con el proceso administrativo de desalojo y demolición de verjas, muelles y estructuras de hormigón levantadas sin permisos en la zona marítimo-terrestre y en terrenos de reserva protegidos.
El juez fundamentó su decisión en el principio de interés público superior de conservación de los manglares y el hábitat del manatí caribeño, estableciendo un precedente firme para otras disputas por invasión costera activas en municipios como Rincón e Isabela.