La ciudad señorial de Ponce se transformó en un gigantesco lienzo con la celebración de la Campechada. Este año, el festival de arte popular e independiente rindió homenaje a uno de sus hijos más ilustres, el pintor Miguel Pou, cuyas pinturas plasmaron la vida y paisajes de Puerto Rico del siglo pasado.
Las calles aledañas a la Plaza Las Delicias contaron con muestras de artesanos locales y talleres artísticos comunitarios para niños. Las representaciones teatrales llenaron de alegría a los asistentes.