En el panorama de comunicación actual en Puerto Rico, un mal comentario en redes sociales o una campaña adversa puede devastar las ventas de un negocio en cuestión de horas. Las agencias de relaciones públicas locales reportan un cambio significativo en sus presupuestos hacia el monitoreo y gestión de crisis en canales digitales.
Los profesionales recomiendan la transparencia absoluta y el diseño previo de manuales de protocolo de respuesta para evitar reacciones apresuradas que empeoren la percepción pública.