En la pintoresca comunidad de Guavate, Cayey, el lechón asado a la varita no es una tradición exclusiva de las navidades, sino una devoción diaria. Cientos de lechoneras abren sus puertas cada fin de semana para recibir a familias puertorriqueñas y turistas internacionales atraídos por el sabor único del cerdo adobado con orégano y ajo.
Los propietarios de locales con más de 50 años de historia explican cómo el uso de leña tradicional de café y la cocción lenta determinan la calidad que hace famoso a este polo gastronómico boricua.