El cineasta británico Christopher Nolan ha optado por un reparto lleno de estrellas para su esperada adaptación de 'La Odisea'. EFE/Universal Pictures/Melinda Sue Gordon CRÉDITO OBLIGATORIO? SOLO USO PERMITIDO PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE APARECE EN EL PIE DE FOTO? SÓLO USO EDITORIAL

Christopher Nolan fusiona gran entretenimiento y cine de autor en 'La Odisea' ('The Odyssey'), una descomunal y oscura película en la que las mayores estrellas de cine de la actualidad -de Matt Damon a Tom Holland, Zendaya o Anne Hathaway- se ponen al servicio de la milenaria historia del regreso del héroe a Ítaca.

Temas recurrentes de Nolan como el sacrificio, la memoria y la crisis de identidad, que ya ha abordado en cintas de temáticas tan dispares como 'Interestellar' o 'Memento', son centrales en esta superproducción que llegará el viernes a los cines de todo el mundo con vocación de ser la película del año.

Sus casi tres horas de duración están en este caso justificadas por las asombrosas historias mitológicas que Homero escribió -o a él se atribuyen- hace 2.800 años y por una traslación al cine muy entretenida pero clara a la hora de reflexionar sobre los horrores y secuelas de un conflicto armado.

Es la historia de un rey griego -un destacado Matt Damon- que pasó veinte años lejos de la isla de Ítaca, primero en una década de asedio a Troya, y después en un viaje lleno de aventuras tan fantásticas como terribles, enfrentándose a monstruos nacidos de dioses mientras le corroen la culpa y el duelo.

Diferencias con el texto de Homero

Envolvente como el relato de un aedo -que aquí interpreta el rapero Travis Scott- la película es relativamente fiel a los principales episodios o cantos de 'La Odisea', aunque actualizada en aspectos como su lenguaje llano.

De este modo, un Telémaco interpretado por un Tom Holland aniñado llama 'mamá' y 'papá' a Penélope y Odiseo, mientras que algunas explicaciones sobre las motivaciones de la trama se tornan contemporáneas.

Así, es más la economía que la huida de Helena con Paris lo que provoca la guerra, y es el hartazgo de la violencia y no los vientos de Poseidón lo que lleva a Odiseo a tomar un camino que retrasará otra década su vuelta a casa.

El detestable Antinoo es uno de los antihéroes, junto al oscuro, parricida y enmascarado Agamenón, a quien Odiseo debe obediencia pero, en otra licencia de Nolan, cuestiona. El británico Robert Pattison borda al principal pretendiente de Penélope con una interpretación llena de matices.

La película da voz y criterio propio a los personajes femeninos, algo que ya ocurre en el poema original, con una estupenda Anne Hathaway como una Penélope mucho más estratega que sumisa o una Helena -interpretada por la bella Lupita Nyong'o- que se revuelve contra la violencia de los hombres. Zendaya como Atenea, Charlize Theron como Calipso, y Samantha Morton como Circe son otras piezas clave para guiar al héroe.

Al director se le ha tachado de 'woke' tanto por utilizar a algunos actores de ascendencia étnica distinta a la europea como por dar un papel al actor trans Elliot Page como el guerrero Sinón (que engañó a los troyanos). Aunque en realidad en la propia 'Odisea' aparece un personaje de género fluido, el adivino Tiresias, con una importancia menor en la pantalla.

Estructura no lineal y gran presupuesto

Este poema épico lleva dentro varias de las historias que según Jorge Luis Borges son las únicas que se llevan siglos narrando: la ciudad sitiada y defendida por hombres valientes, el regreso, la busca y el sacrificio de un dios. Pero además, su propia estructura no lineal hizo "sentir humildad y, al mismo tiempo, una gran emoción" al director londinense de 55 años.

"Intento ser muy fiel a la estructura del poema original precisamente porque es tan aventurera. Son historias dentro de historias, recuerdos dentro de recuerdos. Es, en realidad, un relato increíblemente sofisticado", explicó en una entrevista con EFE.

A Nolan le gusta grabar al natural, y tras el éxito de 'Oppenheimer' Universal Pictures no puso pegas a un presupuesto estimado de 250 millones de dólares para la adaptación cinematográfica de las aventuras de Ulises -como tradujeron los romanos- más ambiciosa.

Impresionantes espacios de Marruecos, Grecia, Italia, Islandia, Escocia y Estados Unidos acogen tanto batallas y penurias como los aspectos más sobrenaturales y terroríficos del poema épico que fundó la literatura occidental.

Esta es además la primera superproducción en usar cámaras IMAX con película de 70 milímetros, el doble del formato estándar, y está concebida para ser proyectada de manera óptima en un tipo de cines muy escasos.

Apenas cuarenta salas en el mundo pueden hacerlo, repartidas entre Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia, Bélgica, Francia y República Checa.

No obstante, este monumental retrato de la pequeñez humana frente al designo de los dioses se podrá disfrutar de un modo ligeramente menos perfecto en el resto del mundo.

Por EFE

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