El pelotero manatieño Carlos Iván Beltrán Valdés vivió este domingo uno de los momentos más importantes de su carrera al ser exaltado al Salón de la Fama del Béisbol, dedicando el honor a Dios, a su familia y a Puerto Rico.
En su emotivo discurso, Beltrán Valdés expresó: “Al lado de esta placa veo a un Dios que nunca dejó de mostrarme su gracia a lo largo de mi carrera. Veo a mis padres que me dieron lo mejor de sí. Veo a mis hermanos, a mi familia, a toda mi familia. Veo a mis hijos. Cuando veo esta placa, te veo a ti, Jessica, que nunca dejaste de creer en mí. Veo a mis entrenadores, a mis compañeros de equipo, a mis fanáticos, a mis entrenadores de Pequeñas Ligas. Veo a los estudiantes de la Carlos Beltrán Baseball Academy en Puerto Rico persiguiendo sus sueños a través de la educación y el béisbol. Veo a mi isla, Puerto Rico”.
Durante el homenaje, Beltrán agradeció especialmente al equipo de los Metropolitanos de Nueva York (Mets), conjunto que eligió para representar en su ingreso al Salón de la Fama. Sobre esta decisión, el exjugador explicó: “Cuando la gente me pregunta por qué elegí esta gorra, tengo que decir esto, muchachos: es simple. Cada organización moldeó mi carrera; Nueva York moldeó mi vida. Fue aquí donde viví mis mayores éxitos y algunos de mis mayores desafíos. Jugar para los Mets me hizo un mejor hombre y un mejor líder. Muchas de las relaciones más significativas que pude construir en mi carrera las hice vistiendo el uniforme de los Mets. Así que la gorra de los Mets lo que representa para mí es crecimiento, y representa un lugar donde me convertí en la mejor versión de mí mismo”.
Beltrán Valdés, ahora el sexto puertorriqueño en formar parte del recinto de los inmortales, se une a leyendas como Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez. La Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica (BBWAA) le concedió el ingreso tras obtener el 84.2% de los votos en su cuarto año en la papeleta, consolidando así su legado en la historia del béisbol.