El embalse Carraízo continúa bajo nivel de ajuste, mientras La Plata y otros tres permanecen bajo nivel de observación y otros 12 embalses se mantienen en nivel de seguridad debido a la constante reducción de su capacidad de almacenamiento. Así lo confirma el análisis de monitoreo realizado por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
De acuerdo con la gráfica de monitoreo de la AAA, Carraízo presenta actualmente un nivel de 38.34. Por su parte, La Plata registra 47.38, mientras que Cidra, Matrullas (Orocovis) y Guayo (Lares) permanecen bajo observación. Todos estos embalses son esenciales para garantizar el suministro de agua potable en sus respectivas regiones.
Las autoridades insisten en la importancia de una vigilancia constante, ya que la escasez de lluvias en varias zonas del país sigue afectando las reservas de agua. Ante este panorama, la AAA exhorta a la ciudadanía a hacer un uso responsable del recurso hídrico y a estar atentos a posibles actualizaciones sobre restricciones o ajustes en el servicio.
Ayer, el presidente ejecutivo de la AAA, Luis Reinaldo González Delgado, informó que se reducirá la extracción de agua cruda del embalse Carraízo para extender el abasto y aplazar las interrupciones programadas. “A partir de hoy, con este nuevo descenso del embalse, estaremos implementando nuevos ajustes operacionales adicionales, entre ellos la disminución de la extracción de agua cruda del embalse. Estas acciones buscan extender aún más la vida del abasto y aplazar, en la mayor medida posible, la necesidad de implantar un plan de interrupciones programadas”, declaró González Delgado.
Cabe destacar que, desde mayo pasado, la AAA aplicó ajustes operacionales ante la época seca asociada al fenómeno de El Niño. Según el funcionario, dichas medidas permitieron extender la disponibilidad de agua hasta finales de julio sin establecer un plan de interrupciones.
González Delgado señaló que el dragado realizado en Carraízo recuperó capacidad de almacenamiento y permitió captar agua durante los episodios de lluvia de los últimos meses, lo que contribuyó a sostener el sistema durante el periodo seco y el incremento en el consumo durante el verano.
“No obstante, debemos ser claros con la ciudadanía en nuestro llamado a hacer un uso prudente del agua. Si las lluvias continúan ausentes y el nivel del embalse sigue descendiendo, llegará un momento en que la implantación de un plan de interrupciones programadas será inevitable para proteger el sistema y garantizar la continuidad del servicio durante el mayor tiempo posible”, advirtió González Delgado.