El promotor cultural Clemente Cáceres mezcla en un jarrón alcohol de caña, ruda y limón para preparar el Carrulim, un centenario brebaje de ingredientes españoles que se consume en Paraguay cada 1 de agosto para alejar las "malas ondas", aunque inicialmente se usaba como remedio contra la gripe que azotaba en esta época del año.

"Ahora se usa más bien para espantar las malas ondas", reconoce Cáceres en una conversación con EFE en una plaza de Asunción, la capital de Paraguay, donde la Municipalidad organizó un evento para mantener vivo el tradicional consumo de esta bebida, pese a que los efectos de alergias o los cambios repentinos de temperatura ya no se combaten con Carrulim, sino con antigripales y otros fármacos.

"Ahora tiende un poquito hacia lo afrodisíaco, porque la gente sabe que con un antigripal o yendo a la farmacia se soluciona el problema de la gripe", agregó.

Con todo, los paraguayos continúan atribuyendo al Carrulim beneficios y propiedades digestivas, antiinflamatorias y antioxidantes, además de ser considerado como un fortalecedor del sistema inmunológico.

En este sentido, Cáceres afirmó que a esta bebida "ahora se le venera mucho" y ha ganado popularidad porque los paraguayos tomaron nota del valor medicinal que tuvo durante décadas, cuando la medicina curativa estaba en etapas incipientes en el país.

"Se toma conciencia de que fue un salvador para la salud pública, que el pueblo con esto sobrevivió, combatió enfermedades, especialmente lo que signifique problemas respiratorios, lo que vendría después de una gripe mal curada", dijo.

La costumbre dicta el consumo de siete tragos en ayunas para ahuyentar las enfermedades y atraer la buena fortuna, aunque como dice Cáceres, hay quienes prefieren espaciar la ingesta y esperan, más que buena fortuna, fortalecer el organismo y ganar vitalidad y hasta virilidad, en el caso de los hombres.

Asimismo, indicó que la ingesta del brebaje se inició cuando Paraguay era colonia de ultramar de España, de donde llegaron la ruda, el alcohol de caña y el limón.

Pero como casi todo en este país suramericano, la cultura de los indios guaraníes inspiró el venerado brebaje con uno propio basado en hierbas nativas, que según Cáceres, aún se consume en casi todo el país, aunque es menos popular.

Desde 2019, y tras un decreto de la Secretaría Nacional de Cultura, se celebra el Poha Ñana (hierba medicinal, en idioma guaraní) o Día Nacional de los Yuyos, que cada 1 de agosto arropa legalmente al consumo de Carrulim.

Por EFE

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