El húngaro Kristof Milak demostró en su retorno a la gran competición internacional, tras renunciar a participar el pasado año en los Mundiales de Singapur, que sigue siendo el indiscutible 'rey' de los 100 mariposa, al imponerse este jueves en París en la final más rápida en la historia de los Campeonatos de Europa.
Nunca antes tres nadadores habían bajado de los 50 segundos en una final continental, pero es que el húngaro Kristof Milak, el francés Maxime Grousset y el suizo Noé Ponti parecían pelear por algo más que una medalla de oro.
Si Ponti, vigente subcampeón del mundo, quería desquitarse del percance que sufrió con las gafas en la final de los 50 mariposa que condenó a la helvética a la octava y última posición, Grousset quería demostrar que el oro que logró el pasado año en los Mundiales de Singapur, con nuevo récord de Europa incluido, no se debió a la ausencia de Milak.
Por su parte, Milak que dejó entrever que su ausencia en los pasados Mundiales se debió a una falta de motivación y ha recuperado el apetito que le llevo a colgarse el oro en los 100 mariposa y poner contra las cuerdas al mismísimo Léon Marchand en una antológica final de los 200 en los pasados Juegos Olímpicos de París.
Renovada ambición que permitió al magiar resistir la fulgurante salida de Grousset, que completó el primer largo en una velocísimos 22.97 segundos y superar al nadador francés en un impresionante largo final para alzarse con la victoria con un tiempo de 49.48 segundos.
Un registro que permitió a Kristof Milak conquista no sólo ya cuarto título consecutivo de campeón de Europa de la distancia, sino adornarlo con una nueva plusmarca continental tras rebajar en 14 centésimas el récord de Europa que Maxime Grousset, que tuvo que conformarse con la plata, estableció el pasado año en Singapur.
De hecho, el nadador húngaro, de 26 años, se quedó a tan sólo 3 centésimas del récord del mundo que el estadounidense Caeleb Dressel estableció con un tiempo de 49.45 segundos en los Juegos Olímpicos de Tokio tras vencer, precisamente a Milak, en otra final memorable.
Pero a Kristof Milak aún le quedaban fuerzas para más y en la prueba que cerró la jornada condujo a Hungría a la victoria en el relevo 4×100 libre, tras un espectacular duelo final con el ruso Egor Kornev.
Curtis vuelve a batir el récord del mundo un día después
Pero el magiar no fue el único en brillar en el Centro Olímpico Acuático de París donde la italiana Sara Curtis volvió a batir el récord del mundo de los 50 espalda que ella misma estableció en las semifinales, tras imponerse este jueves en la final con un tiempo de 26.56 segundos.
Curtis, que cumplirá 20 años la próxima semana, rebajó en 7 centésimas su anterior plusmarca con una sensacional actuación ante la que nada pudieron hacer ninguna de sus rivales.
Tal y como atestiguó el medio segundo, todo un mundo en una final de 50 metros, en el que la transalpina aventajó a su más inmediata perseguidora, la francesa Mary-Ambre Moluh, que s e colgó la medalla de plata con una marca de 27.06 segundos.
Nowacki, el rostro victorioso de una nueva generación de bracistas
Mucho más ajustada, por tan sólo ocho centésimas, fue la victoria del joven nadador británico Filip Nowacki, de 18 años, sobre el neerlandés Caspar Corbeau, bronce en los pasados Juegos de París en la final de los 200 braza.
Tras fallar en la final de los 100, en la que fue sexto, la nueva sensación de la braza británica no estaba dispuesto a que nada de la victoria y reservó fuerzas para remonta en el largo final las 46 centésimas en las que le aventaja Corbeau y alzarse con el triunfo con un tiempo de 2:07.70 minutos
Seemanova revalida el oro en los 200 libre
Si la victoria de Nowacki en la prueba larga de estilos representó el empuje de una nueva generación de nadadores que se abren camino en el panorama internacional, el oro que logró la checa Barbora Seemanova en la final de los 200 libres reflejó la importancia de la experiencia.
A sus 26 años la nadadora checa demostró la madurez necesaria para resistir los ataque de la neerlandesa Marrit Steenbergen, la plusmarquista mundial de los 100 libre, y revalidar con un registro de 1:54.38 minutos, nuevo récord de los campeonatos, el oro que conquistó hace dos años en los Europeos de Belgrado. EFE
Javier Villanueva