La delegación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) radicó nuevamente el proyecto de ley que busca incluir los servicios de cuidados paliativos y de hospicio en la cubierta del Plan Vital para pacientes con enfermedades terminales.
La medida original, el Proyecto de la Cámara 253, contó con el respaldo de las distintas delegaciones legislativas y fue aprobada con enmiendas. Sin embargo, la gobernadora Jenniffer González Colón le dio vetó de bolsillo el pasado 6 de agosto, sin revelar las razones de su determinación, pese a que durante el trámite legislativo fue descrita como una iniciativa “loable”.
“Según datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que 40 millones de personas en el mundo necesitan cuidados paliativos cada año, debido al envejecimiento de la población y al aumento de enfermedades crónicas. La necesidad de estos cuidados es aún mayor en países como Puerto Rico donde ha aumentado de manera acelerada la población envejeciente. Según la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico del Censo para el año 2021, se estima que hay 740,500 personas de 65 años o más en Puerto Rico y el 48.1% de ellas (356,300) tiene 75 años o más”, expone la medida legislativa.
El representante del PIP, Denis Márquez Lebrón, en entrevista con Prensa Abierta, aseguró que su proyecto había recogido el insumo de profesionales de la salud, que personal fue directamente a la Fortaleza a explicar el proyecto y que, aun así, no lograron que se convirtiera en ley, una medida que solo traía justicia.
“Puedo pensar muchas razones, como la oposición de los planes médicos a la aprobación del proyecto y que eso haya influenciado. Pero, yo quisiera pensar que no vieron todo el análisis que se ha hecho y como no hay una explicación de veto de bolsillo…Las organizaciones fueron a Fortaleza a explicar el proyecto, había toda una explicación”, expresó Márquez Lebrón.
Según los rumores, la primera mandataria habría vetado el proyecto porque constituía un impacto fiscal. Sin embargo, la Oficina Presupuesto de la Asamblea Legislativa (OPAL), había evidenciado que la medida no tenía ningún impacto económico.
“Desde la oficina de la OPAL, se dijo que no iba a tener un impacto económico. Así que, nos parece que, si ese fue el propósito de la gobernadora, surge desde el desconocimiento, porque no se me ocurre otra razón para que esta administración vetara un proyecto como este después de que pasara por el trámite legislativo, con la aprobación en ambos cuerpos”, insistió la representante del PIP, Adriana Gutiérrez.
“Es lamentable porque es uno de estos proyectos que lo que busca es garantizar los cuidados paliativos y de hospicio; que son servicios en una etapa de mucha vulnerabilidad, cuando se enfrentan a una enfermedad crónica”, añadió la representante.
Ahora, la delegación del PIP, volvió a radicar la misma medida bajo el Proyecto de la Cámara 1410. El pasado 25 de agosto, Márquez Lebrón, le envió una misiva al líder cameral, Carlos “Johnny” Méndez Núñez, notificando la radicación del mismo proyecto con las enmiendas que había sufrido anteriormente.
“Le solicito el descargue del Proyecto de la Cámara 1410 para traerlo a la consideración del pleno y que así podamos hacerle justicia a las personas que enfrentan problemas con enfermedades potencialmente mortales”, dicta la misiva.
El portavoz del PIP en la Cámara, al momento de la entrevista con este medio digital, no había recibido respuestas de Méndez Nuñez para el descargue de la medida.
La delegación del PIP tiene las esperanzas de que la medida vuelva ser considerada antes de que culmine la Asamblea Legislativa.
“Desde el PIP hemos insistido en la importancia no solamente de aprobar proyectos muy específicos como estos y que son sencillos porque son servicios que ya están dentro de las cubiertas, por ejemplo, de los planes en los Estados Unidos, pero también insistimos en que el asunto de la transformación en el sistema de salud de Puerto Rico urge y para eso es importante tener una cubierta universal”, puntualizó.

