Una de las ideas más aceptadas en ecología vegetal es que las plantas no pueden crecer rápidamente y a la vez tolerar el estrés hídrico. Este concepto lo pone en tela de juicio un nuevo estudio, el cual señala que los pinos exóticos del hemisferio sur son capaces de ello.

La investigación liderada por el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) de Chile y que publica Nature señala que las coníferas plantadas fuera de su área de distribución natural en el hemisferio sur crecen hasta cuatro veces más rápido que las del norte y muestran una mayor resistencia y resiliencia a la sequía.

El equipo advierte de que los resultados no significan que la reforestación con especies exóticas sea una solución general a la crisis climática, ya que su introducción también puede tener repercusiones en la biodiversidad de los ecosistemas autóctonos.

De hecho, algunas de las coníferas estudiadas son especies invasoras en el hemisferio sur, como el pino contorto, cuya expansión más allá de las plantaciones supone un problema de conservación para los ecosistemas autóctonos de la región de Aysén, en Chile, recordó el IEB en una nota.

Para estudiar cómo responden las especies a las condiciones ambientales fuera de su área de distribución natural, se analizaron los anillos de crecimiento de nueve especies de coníferas de la familia Pinaceae, todas nativas del hemisferio norte, como el pino radiata, el ponderosa, el contorta y el silvestre.

Se analizaron 192 emplazamientos repartidos por América, Europa, África y Oceanía en poblaciones autóctonas y exóticas, para determinar el ancho de los anillos de crecimiento anuales, que están estrechamente relacionados con el clima.

Las coníferas exóticas alcanzaron tasas de crecimiento hasta cuatro veces superiores a las de las poblaciones del hemisferio norte y el hallazgo más llamativo fue que no iba acompañado de una menor tolerancia a la sequía, como cabría esperar.

Las poblaciones del hemisferio sur mostraron mayor resistencia y resiliencia durante los períodos de sequía, lo que significa que su crecimiento se vio menos afectado por la falta de agua y tenían una mayor capacidad para recuperarse tras esos episodios.

El equipo también descubrió diferencias en el funcionamiento de estos árboles que ayudan a explicar ese comportamiento. Las coníferas que crecían fuera de su área de distribución natural presentaban mayores concentraciones de reservas de carbono.

Esas reservas, también conocidas como hidratos de carbono no estructurales, desempeñan un papel esencial en las plantas y se han asociado a una mayor capacidad para hacer frente a períodos de estrés hídrico.

La firma isotópica del carbono en las coníferas exóticas que crecen en el hemisferio sur estaba relacionada con una mayor capacidad para mantener la fotosíntesis en condiciones de estrés hídrico.

Una posible razón de esta ventaja de las coníferas exóticas está relacionada con la ausencia de enemigos naturales, por lo que su crecimiento y balance de carbono no se ve alterado.

Por EFE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *