Rosalía regresó, tras cuatro años de ausencia, al Coliseo de Puerto Rico para presentar el LUX TOUR, un espectáculo imponente inspirado en el cuarto álbum de la artista, originalmente grabado con la London Symphony Orchestra, bajo la dirección de Daníel Bjarnason.
La cantante, compositora y productora, fue acompañada con una orquesta que realizó una labor majestuosa elevando los sonidos clásicos, con referencia de ópera, música urbana, flamenco y pop. Los elementos referentes a la espiritualidad como el incienso, una pasarela en forma de cruz y el confesionario también exaltaron el concepto temático de LUX TOUR y el público aprovechó para lucir sus vestuarios blancos, negros, tejidos y velos.
El show se dividió en cuatro actos y un intermedio, en los cuales, la escenografía, los efectos especiales, los cambios de vestuario y la ambientación contribuyeron a mantener al público cautivo por dos horas. Ante un público eufórico, la artista vestida de blanco y azul con zapatillas de ballet empezó el espectáculo con los temas “Sexo, Violencia y Llantas”, “Reliquia”, “Porcelana”, “Divinize” en el que cantó en catalán e inglés y “Mio Cristo Piange Diamanti” en italiano.
Rosalía se dirigió al público para expresar su felicidad de volver a Puerto Rico, ya que su primera vez en Puerto Rico fue hace 4 años en el mismo recinto, como parte del tour Motomami. La artista emocionada aseguró “gracias por no dejarme caer en Lux”, y de igual manera agradeció a Angélica Negrón, compositora y multiintrumentista puertorriqueña que colaboró en los arreglos de la producción de LUX y se encontraba en el público.
Tras más de siete meses de presentaciones, y a solo tres fechas de cerrar la gira más grande de su carrera, Rosalía afirmó “mi amor por esta Isla sigue siendo el mismo” e invitó al público a disfrutar.
En el segundo acto, Rosalía subió al escenario con un traje negro y botas rojas, para interpretar en alemán el tema “Berghain” acompañada por su cuerpo de baile, quienes hicieron una excelente labor a nivel coreográfico demostrando su fuerza escénica.
El espectáculo continuó con uno de los éxitos de su pasado disco “Saoko”, que no podía faltar en el repertorio de la meca del reggaetón, como hizo referencia. En este acto incluyó además los éxitos “La Fama” y “La Combi Versace”.
En el tercer acto, Rosalía cambió a un vestido blanco con guantes rojos y apareció tras un cuadro, simulando obra de arte e interactuó con la fanaticada que el equipo de producción subió al escenario mientras interpretaba “Can´t Take My Eyes Off You”.
La parte más esperada del espectáculo llegó con la dinámica del confesionario y la participación especial de la artista urbana Young Miko, quien relató su anécdota de la chica que nunca llegó al “date” en sus inicios en la Universidad. Seguido, el público eufóricamente acompañó a Rosalía con el éxito “La Perla”.
Sobre un piano blanco, Rosalía realizó un brindis con coquito y bromeó con los efectos de la tradicional bebida puertorriqueña, antes de interpretar “Sauvignon Blanc”. De igual manera, conversó con el público para saber de qué países eran las personas que habían viajado a Puerto Rico para ver el espectáculo. En el tema “Yugular” la artista cantó en árabe.
Durante el intermedio, en la pantalla gigante proyectaron algunos asistentes del público, quienes debían imitar la pose de una obra de arte lo que le dio a la velada un toque de humor. Formaron parte del repertorio además los temas “Dios es un Stalker”, “La Rumba del Perdón”, una rumba catalana de su natal Barcelona y “CUUUUuuuuuute”.
Rosalía explicó que la salsa, el reggaetón y el flamenco tienen un denominador común y es que los tres géneros tienen “calle” y a su vez, expresó su admiración por el fenecido salsero Héctor Lavoe.
Para el último acto, la versátil artista complementó su vestuario blanco con unas alas de ángel y recorrió el escenario en los temas “Bizcochito”, “Despecha”, antes de dirigirse nuevamente al público para agradecer y expresó “creo que me ha hecho tan feliz volver a ser testigo de la energía tan única”. De igual manera, agradeció a todo el equipo que hace posible el show y su cuerpo de baile.
Del español pasó al siciliano con el tema “Focu’Ranni”, tras la interpretación la artista descalza se lanzó al vacío desde las escaleras. Luego regresó al escenario para culminar el “LUX Tour” con el tema “Magnolias”, las constantes ovaciones del público confirmaron porque Rosalía se ha consolidado como una de las artistas más influyentes.
Los once bailarines también se destacaron por sus coreografías innovadoras, que acompañaron a la artista, mientras el juego de luces logró la ilusión óptica en varias ocasiones, elevando la experiencia del espectador. Con una escenografía majestuosa y elementos rodantes, el equipo de producción logró ambientar cada acto del concierto.
El evento producido por Live Nation, se ha presentado en Europa, Estados Unidos, Canadá, Centro y Sur América, y llegó a la Isla con el apoyo del equipo de producción de Paco López y No Limit Entertainment.