El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) le asestó un duro golpe al Mundial de Fórmula Uno al convertirse en el primer ganador de toda la historia del Madring, el nuevo circuito semi-urbano en el que, 45 años después de que lo hiciese por última vez el Jarama, Madrid volvió a acoger el Gran Premio de España.

Antonelli, de 20 años, reforzó de forma clara el liderato más joven de todos los tiempos al ganar el decimocuarto Gran Premio del año, tan sólo una semana después de exhibirse, ante sus compatriotas, en Monza. El joven astro boloñés logró su octava victoria en la F1 -todas ellas esta temporada- al imponerse por delante del cuádruple campeón del mundo neerlandés Max Verstappen (Red Bull) y del inglés Lando Norris (McLaren), último ganador del certamen; que acabó tercero.

Antes de que el nuevo 'chico de moda' se subiese por primera vez a lo alto del podio en el 'Madring', Norris se había convertido asimismo en el primer 'poleman', en categoría reina, en la nueva pista diseñada en el entorno de IFEMA, el recinto ferial madrileño. En la que, tal y como era esperado y para mayor pena de la afición local, no brillaron los españoles: el doble campeón mundial asturiano Fernando Alonso (Aston Martin) fue decimoséptimo y Carlos Sainz (Williams) -que corría, literalmente, en casa- acabó retirándose, con el fondo del coche dañado.

Encima, se tocaron en la decimotercera de las 57 vueltas que se dieron al Madring, en una acción por la que fue sancionado -con cinco segundos- el madrileño y que generó una pequeña polémica entre ambos. El ovetense se había quejado, al considerar peligrosa la maniobra de Sainz; que, a su vez, culpó a su compatriota de haber provocado, mediante su protesta, su penalización.

El mexicano Sergio Pérez (Cadillac), subcampeón del mundo hace tres años, tampoco pudo acabar, a causa de un problema hidráulico, una carrera en la que el hispanohablante mejor parado fue el argentino Franco Colapinto (Alpine), que igualó su segundo mejor puesto en la F1 al concluir séptimo.

Esta nueva victoria convirtió a Antonelli en el vencedor de la quincuagésima sexta edición del Gran Premio de España y en el sucesor, en el historial de la prueba, del australiano Oscar Piastri (McLaren), vencedor en la trigésima quinta vez que se corrió en Montmeló; sede el pasado 14 de junio del primer GP de Barcelona-Cataluña.

Kimi se proclamó, asimismo, en el primer ganador en Madrid desde que lo hiciese por última vez, en 1981 y en el Jarama -donde se corrió en nueve ocasiones-, el mítico canadiense Gilles Villeneuve; sólo un año antes de morir accidentado en Zolder, durante la calificación para el Gran Premio de Bélgica.

El bautizo del Madring, una pista con 22 curvas entre las que destaca la duodécima, la 'Monumental' -de más de medio kilómetro de longitud, con una pendiente máxima del 24 por ciento y nombrada de esa manera en un claro guiño a la plaza de toros de Madrid-, confirmó la excelente capacidad organizativa de IFEMA, cuyo presidente, José Vicente de los Mozos, no dudó ni un sólo instante en poner la exigente idea en manos de Luis García Abad. Director General del circuito y de la prueba, que en su día compartió -cuando era su representante- todos los grandes éxitos de Alonso: el único español que ha ganado esta prueba, en la que logró dos de sus 32 victorias en la F1. Ambas en Montmeló.

"Estamos muy felices, porque todo lo que soñamos, imaginamos y planificamos, se cumplió en todos sus términos. Y llegamos muy satisfechos al día de la carrera, que pudimos disfrutar", comentó a Efe García Abad, auténtica 'alma mater' del nuevo Gran Premio de España, que en principio se seguirá disputando en el recinto ferial capitalino durante al menos otras nueve ediciones.

"Organizar este evento al final siempre es algo mucho más grande de lo que uno piensa que va a ser. Han sido muchos años dando vueltas por el mundo y nunca me había parado a pensar por dónde entran las mercancías, ni qué dispositivos de seguridad tenían los Grandes Premios", explicó el madrileño.

"Ahora he conocido la otra parte de la Fórmula Uno, que es también apasionante; y hemos aprendido muchísimo, como para poder intentar hacerlo mejor el año que viene", apuntó el director del nuevo Madring, que se encontró no pocos problemas a la hora de perfilar la ejecución de este colosal proyecto.

"Cuando la idea ocurre, lo primero que hay que hacer es buscar el camino para llevarla a cabo. Y hubo muchas veces en las que ha habido que someter el proyecto a ventilación asistida, para mantenerlo vivo; pero, afortunadamente, hasta aquí hemos llegado", declaró a Efe, en el Madring, García Abad.

Antonelli lidera ahora con 292 puntos, 91 más que su compañero, el inglés George Russell -quinto en Madrid- y con 101 de ventaja sobre el séptuple campeón mundial Lewis Hamilton (Ferrari), que abandonó el domingo por un problema de frenos. Con lo cuál, pase lo que pase, Kimi no sólo saldrá líder de Azerbaiyán, dentro de dos semanas, sino también de las siguientes dos pruebas: el aplazado Gran Premio de Baréin, que se disputará, conservando esa nomenclatura, en Sepang (Malasia) el primer fin de semana de octubre; y el de Singapur, siete días más tarde.

Vencedor en más de la mitad de las carreras disputadas este año (el 57 por ciento de ellas), al ganar también en Madrid Antonelli dejó bien claro que sólo una desgracia evitará que se convierta en el tercer italiano de toda la historia en ganar el Mundial de F1, exactamente 73 años después de que lo lograse por última vez Alberto Ascari.

Adrián R. Huber

Por EFE

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