Ciudad de México, 14 sep (EFE).– La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo este lunes un llamado urgente a las autoridades del país para que la libertad no sea tratada como una "concesión sino garantía", al tiempo que exigió frenar la violencia, responder por las personas desaparecidas y proteger la libertad de expresión en vísperas de las Fiestas Patrias y del próximo ciclo electoral.
A través del mensaje "Llamados a la libertad", emitido con motivo del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, los obispos señalaron que el país llega a este 2026 con "pasos construidos" en materia de derechos, pero advirtieron sobre "heridas abiertas" que siguen afectando a la sociedad, como el crimen, la impunidad, la desigualdad y el desplazamiento forzado de comunidades enteras.
"A quienes gobiernan, en todos los órdenes, les pedimos que la libertad no sea concesión sino garantía; que la seguridad y la justicia dejen de ser promesa; y que se escuche a las víctimas", enfatizó la cúpula eclesiástica en su comunicado, en el que también instó a la ciudadanía a "amar a México" y cuidar a los sectores más vulnerables.
De cara al nuevo proceso electoral de 2027, el Episcopado pidió a los actores políticos mantener un debate público "a la altura del pueblo", que respete la pluralidad y la libertad de expresión, además de garantizar la labor y protección de los periodistas.
La institución reivindicó el derecho fundamental a la libertad religiosa y de conciencia al evocar el centenario del Conflicto Religioso o Guerra Cristera (1926-1929), al que calificaron como un choque "fratricida" que dejó como lección que la restricción de libertades lastima a la nación entera.
La Iglesia sostuvo que no es "huésped" en el país, sino parte de su tejido social a través de comedores, centros de derechos humanos, albergues para migrantes y tareas de reconstrucción de la paz y afirmó que buscan "denunciar sin odio" la situación que aborda el país.
Este pronunciamiento de la Iglesia católica ocurre en un contexto marcado por una profunda crisis de violencia en México, donde la presencia del crimen organizado y la cifra de personas desaparecidas, que supera los 130.000 casos, según estimaciones del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y la Democracia (IMDHD), mantienen en constante exigencia de justicia a colectivos de familiares y a la sociedad civil.
El comunicado se publicó en el marco de las conmemoraciones del Grito de Dolores y la consolidación de la Independencia, en un escenario donde la jerarquía católica busca incidir en la agenda nacional frente a las inminentes elecciones de 2027. EFE
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