Francia prolongará hasta el 31 de diciembre las ayudas dirigidas a los sectores más afectados por el fuerte aumento de los precios de los carburantes, anunció este miércoles el Gobierno, mientras el presidente Emmanuel Macron pidió reforzar el abastecimiento y contener los precios.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, pidió en concreto a sus ministros mantener las ayudas para pescadores, agricultores y empresas de construcción.
De manera que, para los pescadores, la subvención al combustible pasará de 25 a 35 céntimos por litro, mientras que el sector de la construcción mantendrá una ayuda de 20 céntimos y los agricultores una de 15 céntimos.
La decisión llega después de protestas y bloqueos de depósitos de combustible protagonizados por pescadores, y el aumento de la preocupación ciudadana por el poder adquisitivo y el abastecimiento de las estaciones de suministro.
En el Consejo de Ministros de hoy, Macron reclamó una "total movilización" del Ejecutivo para garantizar el abastecimiento y controlar los precios, según la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon.
El Ejecutivo estudia además flexibilizar algunas normas europeas para facilitar la actividad de las refinerías.
Alrededor de un 10 % de las estaciones de servicio afrontan dificultades de suministro de al menos un carburante, según el Gobierno, que ha señalado que la mayoría pertenecen a la red de TotalEnergies.