El cliente residencial promedio en Puerto Rico podría enfrentar un costo adicional de aproximadamente $48 al mes en su factura de energía eléctrica a partir de octubre, según una reconciliación tarifaria sometida ante el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) que equivale a 6.07 centavos por kilovatio-hora (kWh).
El ajuste propuesto responde a un sobregasto reportado durante el trimestre de julio a septiembre por las entidades encargadas de producir la energía, debido al alza en los costos de combustible y la compra de electricidad. Según el comunicado, las razones principales de esta diferencia presupuestaria incluyen un mayor consumo de energía provocado por las altas temperaturas del verano, el incremento global en los precios del petróleo por conflictos geopolíticos en Medio Oriente que afectan el transporte marítimo, el uso intensivo de baterías por parte de los clientes y la utilización de combustibles más costosos cuando las plantas generatrices operan a menor capacidad.
“Entendemos el impacto que esto podría tener para nuestros clientes, especialmente para la población de edad avanzada con ingresos fijos. No nos quedamos tranquilos solo con explicarlo: seguimos insistiendo en que Puerto Rico necesita una generación de electricidad confiable y estable, porque esa es la única forma de lograr un alivio real y duradero en el costo de la energía”, expresó Janisse Quiñones, presidenta ejecutiva de LUMA. “En ningún momento, estos ajustes en la factura implican ganancias para LUMA”, puntualizó la ingeniera.
El ente encargado de la transmisión y distribución aclaró que no genera ganancias con este ajuste ni fija los precios del petróleo o combustible, tareas que corresponden a las empresas generadoras como GeneraPR. El proceso trimestral de conciliación busca saldar la brecha entre lo estimado y lo realmente gastado, similar a un balance operacional.
El cobro adicional aún se encuentra bajo la evaluación del NEPR, agencia encargada de revisar las cifras y emitir una determinación final. De ser aprobado, el ajuste entrará en vigor en octubre de manera temporal, por lo que podría disminuir en trimestres posteriores si los precios internacionales del combustible experimentan una baja.
