Leif-Erik Holm, candidato de la ultraderecha a primer ministro en las elecciones del domingo en el estado federado nororiental de Mecklemburgo-Antepomerania, goza en su campaña electoral de viento a favor tras la arrolladora victoria lograda por su formación en Sajonia-Anhalt, y quiere desbancar del Gobierno a los socialdemócratas tras casi tres décadas en el poder.
Este excomunicador radiofónico de 56 años convertido en político, miembro de AfD desde que el partido vio la luz en 2013, podría conseguir la tercera victoria de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en una cita regional con las urnas, tras la de este mes en Sajonia-Anhalt y la de 2024 en Turingia.
Con la excepción del sondeo publicado el jueves por la televisión pública ZDF, que veía a AfD con un 36 %, un punto porcentual por debajo del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) de la primera ministra regional Manuela Schwesig, el partido de ultraderecha ha liderado en las encuestas desde el verano de 2023.
Según el sondeo de la ZDF del jueves, La Izquierda, que gobierna con el SPD en Mecklemburgo-Antepomerania, cuenta con un 9 %, por delante de Los Verdes (5 %), la Unión Cristianodemócrata (CDU, 6 %) y una izquierdista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 4 %) con opciones de superar la barrera del 5 %.
El impulso de Sajonia-Anhalt
"Ocurre lo que pensaba: si las cosas van bien en Sajonia-Anhalt, aquí también lo notaremos", afirmó optimista Holm en un encuentro con la Asociación de la Prensa Extranjera, donde admitió que su partido se aprovecha en la actualidad de un nuevo "impulso".
En la anterior cita con las urnas en Mecklemburgo-Antepomerania, AfD, entonces liderada por Nikolaus Kramer, quedó como segunda fuerza, con un 16,7 % de los votos, muy por detrás del SPD de Schwesig (39,6 %).
Cinco años después, Holm, que se desempeña profesionalmente como diputado de la Cámara Baja del Parlamento alemán, espera que, del mismo modo que AfD logró movilizar a su favor 160.000 abstencionistas en Sajonia-Anhalt, en Mecklemburgo-Antepomerania su partido reciba votantes que en anteriores citas con las urnas se quedaron en casa.
Movilizar con optimismo
Junto a Holm se ha visto en la campaña a Ulrich Siegmund, victorioso candidato de AfD en Sajonia-Anhalt que ahora trata de formar Gobierno.
A esa responsabilidad también aspira Holm, pues uno de sus mensajes de la campaña consiste en dejar clara su intención de gobernar.
Holm y AfD también han apostado por el estilo de la campaña de Siegmund, con un "enfoque positivo y optimista", según los términos de este político que se medirá a Schwesig por uno de los escaños regionales de Schwerin, la capital de este estado federado nororiental.
Su campaña incluye paseos en Simson, motos míticas de la extinta Alemania comunista, algo también utilizado por AfD como método para ganarse el favor de los votantes de Sajonia-Anhalt.
Con la receta de Sajonia-Anhalt
Según explicó a EFE el politólogo Jan Müller, de la Universidad de Rostock, la campaña de Holm aplica una "receta parecida a la de Sajonia-Anhalt, con mucha presencia en ciudades y pueblos", donde la formación "pone énfasis en la normalización".
A su entender, "normalizar" a la AfD en Mecklemburgo-Antepomerania también pasa por un "programa político light", que, pese a todo, promete, entre otras cosas, frenar la inmigración ilegal, bloquear la acogida de refugiados, reforzar la seguridad interior, desregulación y reducciones fiscales.
Además, el "programa de gobierno" del partido plantea que vuelva a Alemania el gas ruso.
Para la AfD, "mostrarse como un partido como los demás es muy importante", según Müller.
El extremismo no es "problema"
Holm desestimó en su reunión con la prensa extranjera que pudiera ser un lastre para su campaña el haber aparecido en público junto a Siegmund, cuya AfD en Sajonia-Anhalt está considerada un "caso seguro de extremismo de derechas" por los servicios de inteligencia del ministerio regional de Interior.
"No lo veo como un problema, porque nos parece un error que las autoridades nos clasifiquen como extremistas de derecha", explicó Holm, quien estimó que esos servicios de inteligencia están siendo "instrumentalizados".
Una cantidad creciente de votantes piensa como Holm, explicó a EFE Thorsten Faas, politólogo de la Universidad Libre de Berlín.
"Una parte del electorado de la AfD parece compartir sin duda estas convicciones", expuso Faas, aunque, sobre todo, lo que comparten es "el descontento y, a menudo, incluso la ira hacia los partidos del Gobierno, especialmente a nivel federal".
Salvador Martínez Mas