Bogotá celebra los 25 años de su Red Distrital de Bibliotecas Públicas (BibloRed), la mayor de Colombia, con el Premio de Alfabetización Rey Sejong de la Unesco, que reconoce su esfuerzo por fomentar la lectura y escritura desde una perspectiva intercultural, multilingüe e incluyente.
El galardón reconoce el programa 'Escuelas LEO', una estrategia de formación de la Secretaría de Cultura de Bogotá que va más allá de la alfabetización tradicional y busca incorporar lenguas nativas, saberes y experiencias de diferentes comunidades.
"Lo que se está premiando es la innovación en los procesos de alfabetización (…) BibloRed entendió el valor de la alfabetización en las coyunturas particulares de nuestra ciudad”, explica a EFE el secretario de Cultura de Bogotá, Santiago Trujillo, quien destaca que el programa trabaja, entre otros, con pueblos indígenas, población LGTBI y personas migrantes.
El proyecto comenzó a desarrollarse en 2024 con el objetivo de fomentar la lectura y llegar a diferentes sectores de población. Desde entonces, más de 10.000 personas han participado en sus procesos de formación.
"A través de la BibloRed (la gente) ha podido encontrar una biblioteca en su barrio, en su comunidad, un espacio para poder acercarse a la lectura y a la escritura mediante la gestión activa de las 'Escuelas LEO'", dijo Trujillo.
Revitalizar lenguas nativas
En el caso de los pueblos indígenas, BibloRed trabaja con los dos cabildos muiscas reconocidos en Bogotá, la capital del país, en sendos procesos que buscan no solo impulsar la lectura, sino preservar la lengua de estas comunidades indígenas y fortalecer la memoria de quienes han habitado ancestralmente el territorio.
"En Colombia convergen más de 32 pueblos indígenas que tienen distintos tipos de participación. Algunos de ellos han llegado a la ciudad por vía del conflicto armado; otros, como los muiscas, tienen asentamientos milenarios en este territorio", apunta Trujillo.
El modelo de la BibloRed busca modificar la relación tradicional entre quien enseña y quien aprende. “Es un escenario en donde no hay un alfabetizador en particular, todos nos alfabetizamos porque todos tenemos una lectura del mundo y todos podemos escribirlo y describirlo de distintas maneras”, añade.
El trabajo con este pueblo indígena también sirvió para instalar señalética en lengua muisca para identificar frutos, recorridos y espacios sagrados. De esta manera, la lengua se incorpora al territorio y a la transmisión de conocimientos entre generaciones.
“Lo que no queremos es que olviden su idioma ancestral”, señaló Trujillo.
Ecosistema cultural
El premio de la Unesco llega cuando BibloRed cumple 25 años y Bogotá se prepara para ejercer como Capital Iberoamericana de las Culturas 2027, una designación que, según Trujillo, reconoce tanto la oferta cultural de la ciudad como las políticas públicas en ese ámbito.
BibloRed nació hace un cuarto de siglo con una doble apuesta: fortalecer el ecosistema del libro y la lectura, y contribuir a la renovación urbana mediante la construcción de grandes bibliotecas concebidas también como hitos arquitectónicos.
La red comenzó con espacios como la Biblioteca Virgilio Barco, diseñada por el reconocido arquitecto colombo-francés Rogelio Salmona, y posteriormente incorporó otras bibliotecas que se convirtieron en referentes culturales como El Tunal y la Julio Mario Santo Domingo.
Con el tiempo, la red pasó de una función principalmente educativa a una apuesta cultural y comunitaria y actualmente cuenta con 145 espacios de lectura que funcionan todo el año, entre ellos grandes bibliotecas y puestos más pequeños en plazas y parques.
El Premio de Alfabetización Rey Sejong de la Unesco supone además un respaldo económico de 30.000 dólares que Bogotá prevé reinvertir en el programa 'Escuelas LEO' y sus procesos de alfabetización intercultural.