Las paredes del taller de Félix Jiménez, vecino de Almuñécar (Granada) de 94 años, siguen sosteniendo algunos de los correajes y arneses que fabricó con sus manos en la tienda de la Carrera de la Concepción, donde con 8 años comenzó a trabajar como talabartero junto a su padre. A tan solo unos metros el Ayuntamiento sexitano ha descubierto un monolito con una de sus obras para homenajear a uno de los artesanos que mantiene vivo el oficio de la talabartería.

Pertenece a una de las últimas generaciones de talabarteros, albardoneros y guarnicioneros de Andalucía. Su padre fundó el taller familiar en 1921 y comenzó a trabajar en él con tan solo 8 años. Desde entonces ha dedicado toda su vida a la elaboración artesanal de monturas, aparejos y artículos de cuero para caballos, mulos y burros.

Con el paso de los años, ha sabido adaptar su trabajo a las nuevas demandas, elaborando también piezas decorativas y conservando unas técnicas transmitidas de generación en generación.

Su trayectoria ya fue reconocida con el Premio Turismo de Almuñécar 2015 y posteriormente recibió un homenaje en el Festival de Arte Contemporáneo Trópica. Unos reconocimientos que guarda con cariño en el taller junto a algunas fotografías que turistas extranjeros les ha ido mandado con el paso de los años tras hacerle fotos en su taller.

Ahora el Ayuntamiento sexitano ha colocado un monolito con una de sus creaciones en homenaje al artesano a unos pocos metros de su taller, para que permanezca en el mismo entorno donde ha desarrollado toda su vida profesional, convirtiendo este espacio de la Carrera de la Concepción en un nuevo punto de referencia para recordar su trayectoria y el valor de un oficio que continúa vivo en Almuñécar gracias a él.

Este artesano, que agradece el homenaje, ha confesado que para quien conoce el oficio no es difícil confeccionar las piezas que aún hoy permanecen en su taller, aunque "para quien no se dedica a esto, sí es difícil".

Ha indicado que algunas tardes sigue yendo al taller, aunque sus manos ya no elaboran y ya es más por estar con los amigos echando la tarde

El alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz Joya, ha dicho que con este homenaje dejan en la calle "una parte de la historia de Félix y de Almuñécar. Lleva toda una vida en este taller, aprendiendo el oficio de su familia y manteniéndolo vivo generación tras generación, y no había un lugar mejor para este reconocimiento que justo aquí, delante de su casa de trabajo. Que con 94 años siga viniendo cada día a su taller dice mucho de Félix, de su manera de entender el oficio y de lo que significa para nuestra ciudad una tradición que ha sabido mantener viva durante toda su vida".

El concejal de Cultura, Alberto García Gilabert, ha destacado que "lo bonito de este reconocimiento es que Félix puede verlo y vivirlo junto a los suyos. No estamos hablando de recordar una trayectoria cuando ya ha terminado, sino de reconocer a una persona que sigue entrando en este taller, trabajando y manteniendo vivo un oficio que aprendió cuando era un niño".

Alba Feixas

Por EFE

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