El Real Madrid cayó en su visita al estadio Metropolitano (2-1) por tercera vez consecutiva y, al margen de la influencia arbitral percibida por Jose Mourinho en el resultado, el equipo blanco volvió a dejar muchas dudas de juego y de capacidad para finalizar.

En la rueda de prensa posterior al encuentro, el técnico portugués sentenció que no había nada que analizar: "Podríamos ahorrarnos la conferencia. La historia del partido está aquí [mostró dos imágenes de las entradas de Romero a Bellingham y Kang-in a Valverde]. Son dos tarjetas rojas claras. Con las dificultades que tuvimos nosotros once contra diez, podemos imaginar lo que hubieran sido 50 minutos de once de nosotros contra nueve de ellos".

En el derbi, el Madrid no jugó el "partido de 45 minutos", como contra el Rayo, ni el "partido de tres caras", como contra el Elche. No hubo dominio y pegada en la primera parte ni una caída del nivel en apariencia inexplicable en la segunda, fruto de la relajación.

En este caso, el encuentro estuvo equilibrado al inicio y desequilibrado después de la expulsión de Dean Huijsen en el minuto 53, tras cometer un penalti sobre Giuliano Simeone. Tarjeta roja y gol de Alejandro Grimaldo para generar un buen momento que el Atlético aprovechó de inmediato, haciendo el 2-0 en el 59 por medio de Jonathan David.

Quedarse con un defensa menos obligó a Mourinho a sacar del terreno de juego a Arda Güler para dar entrada a Antonio Rüdiger (que recortó distancias en el minuto 90). El turco, relegado a jugar por la banda derecha ante la titularidad de Aurelien Tchouaméni en el doble pivote y Bellingham en la mediapunta, no estuvo a la altura del jugador que se ha convertido en el favorito del Bernabéu en este arranque de temporada.

El jugador más creativo del equipo blanco presenció, desde esa artificial posición de extremo, que no se adapta a sus características, cómo sus compañeros se veían incapaces de generar juego combinativo y de conectar con los hombres de arriba, entre los cuales también reinaba el desconcierto.

Cuando se marchó Güler del terreno de juego, lo hizo al mismo tiempo que Vinícius, en la cuarta vez consecutiva esta temporada en que es sustituido por Jose Mourinho. El técnico portugués introdujo en su lugar a Yan Diomande, un extremo de verdad para la posición que antes había ocupado Güler y para dejar hueco por la izquierda a un Mbappé que se pisaba constantemente con el brasileño.

El francés completó los 90 minutos, como ha hecho en todos los encuentros de esta temporada excepto en uno (sustituido en el tiempo de descuento), pero no consiguió ningún disparo a puerta. No abundaron en el encuentro, es cierto: el jugador con más remates totales al final del partido fue el central rojiblanco David Hancko, con cuatro, y solo Julián Álvarez tiró más de una vez a portería (2).

El Real Madrid no gana al Atlético de Madrid en el estadio Metropolitano desde el 18 de septiembre de 2022. "Es buen sentimiento para mí el no tener nada que reprochar a mis jugadores", dijo Mourinho. Pero el Barcelona se marcha al parón de selecciones con seis puntos de ventaja sobre el equipo blanco.

Alba Calzado

Por EFE

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