El primer ministro australiano, Anthony Albanese, defendió este miércoles desde Nueva York la necesidad de una acción internacional coordinada para proteger a los menores en internet, después de que el Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara de "censura" este tipo de regulaciones.
"Existe el reconocimiento de que las redes sociales han tenido un impacto en los jóvenes y la necesidad de hacer algo al respecto. Asimismo, es necesario que examinemos estas cuestiones de cara al futuro", dijo Albanese en declaraciones a los medios.
El mandatario australiano se pronunció así horas después de participar, junto a una treintena de países, en el lanzamiento de la Coalición para los Derechos y la Protección de la Infancia en la Era de la Inteligencia Artificial, impulsada por España, Francia, Kenia y Australia, que busca proteger la seguridad, el desarrollo y los derechos de los menores en los entornos digitales.
En el foro que acompañó al lanzamiento, el presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que los gobiernos no pueden permitirse repetir el error cometido con las redes sociales ni tardar "diez años" en legislar, mientras que el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, reclamó una edad mínima obligatoria para usar asistentes de inteligencia artificial o 'chatbots'.
Albanese, en la misma línea, defendió verificaciones de edad contundentes y recordó sus recientes contactos con gigantes tecnológicos, como el que mantuvo con Tim Cook, presidente del consejo de administración de Apple, para exigir mayor rendición de cuentas a las plataformas.
El encuentro se produjo horas después de que la Embajada de Estados Unidos en Camberra emitiera una declaración crítica con la propuesta de Australia, pionero en la prohibición de menores de 16 años en las redes sociales, de permitir a los usuarios elegir si quieren recibir contenidos personalizados por algoritmos o desactivarlos.
La legación estadounidense dijo que la propuesta de ley australiana sobre los algoritmos "facilita la censura".
Preguntado al respecto, Albanese insistió en que defenderá el interés nacional de su país y remarcó que la norma "no busca dar control al Gobierno, sino devolver a la ciudadanía el control sobre lo que reciben en sus dispositivos".
El primer ministro evitó enfrentarse directamente con Trump, con quien tenía previsto coincidir minutos después en una recepción organizada por la Casa Blanca, cuyo discurso ante la Asamblea General de la ONU rechazó con dureza cualquier intento de regulación internacional de la IA y planteó sustituir el término "inteligencia artificial" por el de "superinteligencia". EFE