El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que aspira a ser reelegido en las presidenciales de Brasil del 4 de octubre, afirmó este jueves que en la Presidencia no hay espacio para "representantes de la milicia", en una referencia a su principal rival, el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro.

"Quería decirles que, de la misma forma en que Brasil no cabe en el patio trasero de nadie, en el Palacio (presidencial) de Planalto no cabe la representación de milicianos", afirmó el líder progresista en un mitin electoral en São Gonzalo, municipio de la empobrecida periferia de Río de Janeiro.

El gobernante no citó ningún nombre al hacer su acusación, pero hizo numerosas críticas a sus adversarios de derecha y referencias a los supuestos vínculos de la familia Bolsonaro con los grupos parapoliciales que controlan varias favelas en Río.

Poco antes de Lula, el exalcalde de Río de Janeiro Eduardo Paes, aliado del presidente y que aspira a la gobernación de este estado, afirmó que casi la mitad del territorio de São Gonzalo, ciudad con cerca de 900.000 habitantes, es dominado por organizaciones criminales que establecieron un poder paralelo.

"Los aliados de Bolsonaro gobiernan desde hace ocho años este estado y no hicieron nada para recuperar los territorios tomados por el crimen", afirmó Paes.

Lula le pidió igualmente a los asistentes al acto que no voten por representantes de la extrema derecha y del fascismo que aspiran a mandatos en el Congreso en las legislativas, programadas también para el 4 de octubre.

"No podemos permitir que la derecha forme una mayoría en el Senado porque, si lo hacen, ellos van a transformar este país en un infierno", afirmó.

Según el dirigente del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), un senador "mal intencionado" y opositor del que sería su cuarto mandato va a intentar de todo para boicotear el Gobierno.

"Lo que está en juego en las próximas elecciones es la democracia o la barbarie", afirmó.

Lula admitió que pretendía hacer campaña en todos los municipios de la periferia de Río de Janeiro pero que, por falta de tiempo, escogió a São Gonzalo porque le comentaron sobre la violencia que enfrenta y el olvido en que vive.

A solo diez días de una de las elecciones más polarizadas en la historia de Brasil, el líder progresista también acudió a São Gonzalo por tratarse del segundo mayor colegio electoral de Río de Janeiro, estado en el que Flávio Bolsonaro lidera ampliamente en los sondeos.

Con 653.494 inscritos en el censo electoral, São Gonçalo solo pierde en número de votantes en este estado ante Río de Janeiro capital (4,9 millones de electores) y supera a importantes colegios electorales también de la región metropolitana como Duque de Caxias (635.079 electores) y Nova Iguaçu (615.377 electores).

Estos populosos municipios en la periferia de Río de Janeiro se convirtieron en blancos estratégicos en la disputa electoral en un estado en que, según el sondeo divulgado esta semana por la firma Quaest, el primogénito del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) tiene amplia ventaja.

Pese a que la encuesta para todo el país indica que Lula lidera con el 37 % de la intención de voto y el líder ultraderechista lo escolta con el 33 %, con lo que estarían técnicamente empatados, en el estado de Río de Janeiro la disputa la encabeza Bolsonaro, con el 37 % frente al 30 % del líder progresista.

Río de Janeiro, bastión político de la familia Bolsonaro, es el tercer mayor colegio electoral de Brasil.

En São Paulo, mayor colegio, el senador también lidera, pero con el 34 % frente al 31 % de Lula, mientras que en Minas Gerais, segundo colegio, el presidente tiene un 35 % y su opositor, el 30 %.

Por EFE

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