La jueza federal Silvia Carreño-Coll cuestionó las actuaciones de New Fortress LLC en la controversia sobre el atraque del buque de gas natural licuado AMUR River en el puerto de San Juan y ordenó a la empresa entregar información relacionada con la seguridad de la maniobra, además de explicar por qué no debe ser sancionada por presuntamente retrasar los procedimientos judiciales.
En una orden emitida el jueves, 24 de septiembre de 2026, la jueza estableció como fecha límite las 2:00 p. m. de hoy, 25 de septiembre, para que New Fortress cumpla con las directrices del tribunal. El incumplimiento podría conllevar sanciones monetarias de $10,000.
La controversia surgió luego de que los pilotos demandantes alertaran al tribunal sobre la intención de de utilizar el AMUR River para entregar gas natural licuado en San Juan. Los pilotos cuestionaron que la maniobra cumpliera con el acuerdo provisional de medidas de seguridad y señalaron que la embarcación es de mayores dimensiones que los buques Energos Maria y Energos Princess, contemplados durante los procedimientos que condujeron al acuerdo.
Aunque el tribunal determinó que el acuerdo no se limitaba exclusivamente a esas dos embarcaciones, la jueza destacó que no se habían contemplado otros buques durante las discusiones previas.
Uno de los principales cuestionamientos de la jueza se relaciona con la información que New Fortress debía entregar para determinar si el AMUR River podía realizar la maniobra de manera segura.
Los pilotos habían solicitado una confirmación escrita del capitán del puerto de que no objetaba el movimiento y atraque de la embarcación, tomando en consideración sus dimensiones y la posible invasión del espacio contemplada en una solicitud de permiso pendiente.
La jueza explicó que esa solicitud era importante porque las cartas de recomendación emitidas previamente por el capitán del puerto se habían basado, en parte, en que las dimensiones de los buques de gas natural licuado que transitaban hacia el puerto eran menores que las del AMUR River.
El tribunal sostuvo que New Fortress podía resolver la controversia si proporcionaba la información solicitada o documentación que certificara que el buque cabría dentro del espacio de atraque. Sin embargo, la jueza cuestionó que la empresa no hubiera entregado la información requerida.
“En cambio, New Fortress ha continuado retrasando los procedimientos al negarse a proporcionar esta información crítica”, dijo.
La orden también examina una declaración jurada del capitán Daniel Montes, quien manifestó, bajo pena de perjurio, que había evaluado los factores que normalmente consideran los pilotos para determinar si una maniobra puede realizarse de forma segura y que estaba dispuesto a realizar el movimiento del AMUR River.
A partir de esa declaración, la jueza planteó interrogantes sobre la información que Montes habría recibido para concluir que la embarcación podía realizar la maniobra.
“Esto plantea la pregunta: si la información existe, ¿por qué New Fortress se la ha ocultado a los demandantes?”
Carreño-Coll ordenó a la empresa a entregar toda la información en la que Montes se basó para determinar que las dimensiones del buque eran compatibles con el espacio de atraque, además de los documentos que los demandantes habían solicitado previamente.
En una nota al calce, la jueza expresó : “Ahora bien, si la información no existe, eso significaría, a su vez, que el capitán Montes habría incurrido efectivamente en perjurio”.