Durante la transmisión de Asunto Semanal, el secretario del Departamento de Agricultura, Irving Rodríguez Torres, aclaró los detalles del ajuste en la estructura de precios del café en Puerto Rico e informó sobre la estrategia de compras y el estado de las deudas del Departamento de Agricultura. Rodríguez explicó que las medidas tomadas mediante la Orden Núm. 2026-007 del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) buscan hacer justicia económica al agricultor local tras 15 años sin revisiones tarifarias y, a la vez, proteger el bolsillo del consumidor ante la volatilidad de los mercados internacionales.
«En el día de hoy vamos a hablar un poco de café… Revisando el precio y es porque en Puerto Rico consumimos 300,000 quintales de café; 33,000 de esos quintales vienen de las plantas de café de un café 100% Puerto Rico, el demás viene importado. Ambos precios llevan mucho tiempo sin revisarse. El 100% Puerto Rico llevaba 15 años que no se revisaba; el café importado llevaba tres años que no se revisaba», precisó durante su intervención en el programa.
El funcionario puntualizó que el pago mínimo garantizado al agricultor por el almud de café uva maduro aumentó de $18.00 a $22.00 ($0.79 por libra), mientras que el café verde-maduro y Robusta se fijó en $14.50 por almud ($0.52 por libra). En el caso del café semitostado bajo el Programa de Compra y Venta de la Agencia de Desarrollo de Empresas Agropecuarias (ADEA), los precios se establecieron en $450.00 el quintal para la variedad Arábiga y $307.20 para la Robusta.
«A los agricultores, por 15 años se le pagaba el café a un mínimo garantizado de $18 el almud… De esos $18 que se le pagaba al agricultor, $10 se le iban nada más pagárselo al recolector. Ocho sobraban para todas las demás responsabilidades que pueda tener ese agricultor en su finca y ese precio no se revisaba por 15 años. Esta administración… le hicieron justicia a los agricultores», sostuvo.
Respecto al impacto directo al consumidor, aclaró que la intervención del Gobierno previene un incremento desmedido en el café importado, producto de las alzas internacionales y los costos arancelarios de $200 adicionales por quintal que aplican a las importaciones privadas. Según explicó, sin el esquema de compra e importación gubernamental, el precio final de empaques comerciales habría registrado aumentos drásticos.
«Si este ajuste no se hacía en el precio del café importado, la otra opción era que se trajera con los $200 por quintal adicional y eso estábamos hablando que una bolsita de 14 onzas que usted ve en el supermercado en $5.00, le iba a salir en $14.00. Evitando que se triplicara o fuera cuatro veces el precio más caro, estamos haciendo un pequeño ajuste para poder mantener lo que es el programa de compraventa de café», argumentó.
Finalmente, el portavoz abordó el funcionamiento del inventario importado y el estado financiero con los suplidores, explicando que la fluctuación de precios globales impide realizar compras anuales masivas por adelantado. Rodríguez Torres confirmó que la orden para el café local aplica de inmediato, mientras que la del café importado entra en vigor el 13 de noviembre, periodo en el que se prevé completar el saldo pendiente con los proveedores internacionales tras haber liquidado en su totalidad la deuda con los agricultores locales.
«Las compras de café nunca paran… Cuando los precios han estado tan volátiles, los mayores suplidores a nivel mundo no te venden mucha cantidad de café por precisamente la pregunta que haces, porque se tarda un tiempo en llegar… Al día de hoy, prácticamente ya hemos saldado uno de ellos en el 100%, a uno le debemos un 10% y al otro le debemos un 15%… Y más importante aún, que se le saldó todo lo que se le debía a los agricultores», concluyó el secretario.
