Un caldeado cara a cara se produjo en el Senado de Puerto Rico cuando el senador Thomas Rivera Schatz encaró sin rodeos a la secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, en torno a las irregularidades planteadas sobre la propuesta de $38.5 millones de NOLA Education, LLC (Proyecto Star Academy) y el manejo de fondos federales TANF. En un tenso intercambio marcado por interrupciones y cuestionamientos sobre la falta de fiscalización, Rivera Schatz arremetió contra las explicaciones de la funcionaria.
El momento culminante del interrogatorio surgió cuando la Secretaria intentó justificar los trámites y evaluaciones del controvertido proyecto apelando a procesos ordinarios del gobierno. Ante la insistencia de Roig Fuertes de que no se había firmado un contrato final, el legislador cuestionó con dureza la prisa administrativa y el intento de justificar la idoneidad de una corporación de reciente creación que arrastraba severos señaalamientos de desempeño.
«Ese es el problema que tiene este gobierno, que vuelven a lo mismo. Ese es el problema, Secretaria. Entonces creen que aquí alguien se chupa el dedo. No, Secretaria, mire, con todo el respeto y el cariño que yo le tengo, aquí nadie se chupa el dedo. ¡Nadie!», sentenció de forma categórica Rivera Schatz elevando la voz en el recinto.
Durante la interpelación, el senador contrapuso la celeridad con la que se empujaba el proyecto de NOLA Education frente a la destitución de la exadministradora de ADSEF, Blanca Medina Díaz, y los cuestionamientos sobre el rol del subadministrador Juan Avilés y el exadministrador Ramón Burgos. Rivera Schatz puso en duda la alegada rigurosidad del departamento para verificar los antecedentes de las empresas proponentes antes de comprometer fondos públicos.
«Un contrato de 38 millones de una corporación de 36 días de nacida adjudicado… con dos corporaciones que están diciendo públicamente que no participaron y que no se dedican a eso… con un Estado que tiene graves problemas con precisamente esa misma corporación alegando influencias e indebidos procesos… ¡A mí me parece que es peor! Aquí, si queríamos verificar como usted me dijo, Secretaria, y hacer las cosas bien, pues habríamos verificado de verdad. Y honestamente, se lo digo con todo cariño y respeto, yo no veo que se verificó nada. Aquí no se verificó nada. Aquí había un trámite expedito», acusó el legislador.
Por su parte, Suzanne Roig Fuertes intentó reiteradamente defender su gestión sosteniendo que el proyecto se encontraba en etapa de evaluación y que se habían realizado consultas a nivel federal para validar su viabilidad antes de proceder a cualquier firma formal.
«Primero debo aclarar una vez más, nunca hubo contrato, ni es siquiera petición de fondos con intención de contratar… Parte de la evaluación que tuvimos, incluso previo a las propuestas, fue una discusión verbal vía Teams originalmente, pero presencial en un almuerzo con la Secretaria de Familias y Niños del Estado de Luisiana… nos validó toda su experiencia», alegó la secretaria Suzanne Roig frente a los cuestionamientos del senador.
Sin embargo, las explicaciones de la Secretaria no lograron aplacar las duras críticas de la comisión senatorial, la cual continúa fiscalizando las denuncias de presiones internas, desvío de recursos y falta de controles en la administración de los caudales públicos del Departamento de la Familia.
