La empresa NFEnergía LLC anunció hace unos minutos que coordina la entrada del buque Amur River al puerto de San Juan para mañana domingo con un cargamento de gas natural destinado a la generación eléctrica, en medio de una controversia que enfrenta a la compañía con entidades gubernamentales por los pagos bajo su contrato de suministro, las condiciones para recibir la embarcación y el costo de mantener operando las unidades generatrices con combustible alternativo.
La entrada está condicionada a las condiciones del tiempo y a los requisitos operacionales aplicables. NFE atribuyó los avances a las gestiones de diálogo promovidas por el representante José “Cheito” Hernández Concepción, presidente de la Comisión de Transportación e Infraestructura de la Cámara de Representantes. “Hoy avanzamos con la entrada del Amur River para restablecer el suministro de gas natural que Puerto Rico necesita”, expresó NFE en declaraciones escritas.
El anuncio, sin embargo, no pone fin a las diferencias contractuales ni a las interrogantes sobre las responsabilidades por los gastos adicionales que ha provocado la interrupción del suministro.
Uno de los principales puntos de conflicto es una determinación del Negociado de Energía relacionada con aproximadamente $17.65 millones en cargos incrementales de combustible, cuya retención o compensación está sujeta a evaluación bajo los mecanismos regulatorios y contractuales correspondientes. El entre regulador ordenó el 30 de septiembre diferir esos pagos en medio de cuestionamientos sobre el cumplimiento de las obligaciones de suministro de NFE. La empresa objetó la determinación y planteó preocupaciones sobre el pago de las facturas bajo su contrato con la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
El 4 de octubre, el Negociado reiteró su posición y rechazó que su orden justificara una retención indiscriminada de pagos. También advirtió sobre las consecuencias de condicionar el suministro de gas natural a que se modificara una determinación regulatoria.
“Condicionar de esa manera un suministro esencial, con pleno conocimiento de las consecuencias que su interrupción puede ocasionar para la confiabilidad del sistema eléctrico y los costos de sus consumidores, constituye una posición imprudente e incompatible con la responsabilidad que exige su participación en el abastecimiento energético de Puerto Rico”, expresó el Negociado.
El organismo sostuvo que su determinación no alteraba por sí sola los términos del contrato entre NFE y la AEE. También planteó que correspondía evaluar si los costos incrementales de combustible debían ser asumidos por NFE y si procedía descontarlos, compensarlos o retenerlos mediante los mecanismos legales y contractuales disponibles.
La interrupción del suministro de gas natural comenzó el 16 de septiembre, cuando las unidades 5 y 6 de la central de San Juan pasaron a operar con diésel, según los documentos judiciales relacionados con el litigio entre la AEE y NFE. El cambio de combustible añadió presión sobre los costos de operación del sistema eléctrico. El 8 de octubre, el zar de Energía y director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas, Josué Colón Ortiz, sostuvo que el costo adicional de la interrupción ascendía a aproximadamente $1.25 millones diarios.
Ese gasto, según Colón, “recae finalmente en el pueblo de Puerto Rico”, de acuerdo con las expresiones recogidas por Metro Puerto Rico.
El funcionario también intervino en las gestiones para procurar el restablecimiento del suministro y ordenó que la Oficina del Programa de Política Pública Energética (3PPO) asumiera el control de las negociaciones para adquirir gas natural de reemplazo, en lugar de dejar esas gestiones bajo el control de Genera PR.
Colón fundamentó su decisión en la relación de afiliación entre Genera y NFE, así como en la necesidad de garantizar que las negociaciones con posibles suplidores alternativos se realizaran de manera independiente.
La controversia también llegó al Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico.
En el caso civil 26-1621, la AEE demandó a NFE para procurar que la empresa facilitara el acceso de gas natural de terceros a través de sus instalaciones en San Juan. El reclamo está relacionado con disposiciones contractuales que, según la AEE, permiten recurrir a otros suplidores cuando se interrumpe el suministro bajo determinadas circunstancias.
En su demanda, la corporación pública sostuvo que NFE no había entregado gas natural a las unidades 5 y 6 de San Juan desde el 16 de septiembre. También planteó que la empresa se había negado a facilitar los acuerdos necesarios para recibir combustible de terceros a través de la terminal. El 2 de octubre, el Tribunal Federal denegó una solicitud de orden de restricción temporal presentada por la AEE. Esa determinación procesal no equivale a una adjudicación final de todas las controversias contractuales planteadas por las partes. La instalación de NFE constituye el punto de entrada del gas natural licuado para las unidades afectadas, de manera que la posibilidad de recibir combustible de otros suplidores depende no solo de conseguir el producto, sino también de viabilizar su entrada y manejo en las instalaciones.
El pasado 1 de octubre la jueza federal Sylvia Carreño-Coll autorizó la entrada del Amur River al puerto de San Juan bajo condiciones específicas relacionadas con la navegación y el uso de remolcadores de apoyo. NFE aceptó coordinar y asumir el costo de dos remolcadores adicionales que permanecerían en espera cuando otras embarcaciones transitaran frente a su terminal, conforme a las condiciones aplicables. La orden estableció que ese pago no constituía una admisión de que el buque representara un riesgo para el canal de navegación, de que los remolcadores fueran necesariamente requeridos ni de que correspondiera a NFE asumir su costo.
La entrada de la embarcación había estado afectada por una disputa relacionada con los prácticos del puerto y las condiciones para realizar la maniobra. El conflicto portuario se sumó a la controversia contractual sobre el suministro y los pagos.
NFE indicó que acogió las condiciones judiciales para evitar mayores demoras. En el comunicado de prensa emitido esta noche NFE reconoció las gestiones del representante para promover comunicaciones entre la empresa, el Negociado de Energía y la Junta de Supervisión Fiscal, en coordinación con la AEE.
“Reconocemos las gestiones del representante Hernández y su interés en que esta controversia se atienda con soluciones. Valoramos la oportunidad de presentar nuestras preocupaciones ante su comisión y acogemos su recomendación de mantener el diálogo. Hoy avanzamos con la entrada del Amur River para restablecer el suministro de gas natural que Puerto Rico necesita”, expresó la compañía.