Milicias de colonos israelíes hirieron este viernes a al menos a ocho agricultores palestinos y prendieron fuego a tres vehículos en diferentes pueblos próximos a Ramala, en la primera semana de la recogida de la aceituna que todo apunta será de las más violentas en toda Cisjordania ocupada.

Esta mañana, sobre las 7:45 horas (4:45 GMT), un grupo de unos 20 colonos irrumpió en las tierras de Turmusaya, localidad palestina situada al noreste de Ramala, impidiendo a dos familias cosechar sus olivas, detalló a EFE por teléfono Yaser Alkam, un portavoz de la municipalidad, quien confirmó que los agresores hirieron de gravedad a dos vecinos y quemaron tres coches.

"Los colonos que los atacaron, llevaban consigo bidones de combustible, golpearon a las personas y prendieron fuego a los vehículos. El Ejército (israelí) llegó media hora más tarde cuando la situación se había calmado y ordenó a todos que se marcharan", relata a EFE esta fuente.

Uno de los heridos es un palestino con doble nacionalidad estadounidense, al igual que el 80 % de los residentes de este pueblo palestino de clase alta.

En un vídeo difundido por la municipalidad, se ve a un palestino con la camiseta ensangrentada con visibles brechas en la cabeza, además de heridas en la pierna causadas por un "palo con clavos".

De forma paralela, en el pueblo cercano de Abu Falah, una mujer de 63 años y un hombre de 40 que también intentaban recoger la aceituna de sus olivos fueron golpeados por los colonos y trasladados al hospital, confirmó en un comunicado la Media Luna Roja Palestina.

Esta misma organización de paramédicos confirmó otros cuatro heridos en otro ataque violento de colonos israelíes contra la localidad de Burqa, también al este de Ramala, quienes tuvieron que recibir atención médica por sus heridas.

Solo en estas dos semanas de octubre, dos palestinos han muerto a manos de colonos en la recogida de la aceituna, según el Ministerio de Sanidad palestino: un padre de cuatro hijos, de 44 años, asesinado cerca de Nablus y otro de 51 años, muerto el pasado 1 de octubre al este de Salfit.

Según Alkam esta recogida está siendo mucho peor que la del año pasado ya que ahora los colonos les atacan "entre viviendas", en cuanto intentan salir incluso a unos cien metros de los límites del pueblo para acceder a los primeros olivares, algo que dice antes no sucedía.

"En años anteriores, el peligro se limitaba a zonas específicas; este año, el problema está por todas partes. Se trata de una zona llena de olivos, pero este año nadie puede siquiera acercarse a esos terrenos", lamenta.

Por EFE

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