La capital de Albania vive este viernes una tensa calma tras tres días de violentas protestas estudiantiles contra el Gobierno del socialista Edi Rama, mientras las movilizaciones se extienden a otras ciudades del país, donde se han registrado ya nuevos enfrentamientos con la policía.
En Tirana, donde unos 180 manifestantes fueron detenidos en los disturbios del jueves, según informó este viernes la cadena TV Klan citando fuentes policiales, comerciantes y empleados municipales comenzaron esta mañana a limpiar los grandes destrozos causados.
Numerosos establecimientos permanecen cerrados, especialmente en las inmediaciones del Ministerio de Educación, donde algunos comerciantes han colocado carteles en apoyo a las reivindicaciones estudiantiles, aunque piden a los manifestantes que no dañen sus negocios.
Desde el inicio de las protestas, el pasado martes, numerosas tiendas, sucursales bancarias, instalaciones de mobiliario urbano y edificios oficiales han sufrido importantes daños.
La presencia policial sigue siendo notable en las inmediaciones de la sede de la oficina del primer ministro, donde grupos de agentes antidisturbios encapuchados y armados con porras patrullan ante la presencia de pequeños grupos de jóvenes.
Sin embargo, en la céntrica plaza Skanderbeg, uno de los principales escenarios de los enfrentamientos del jueves, la tranquilidad es absoluta, con turistas y paseantes circulando con normalidad.
También se ha reducido la presencia policial en los alrededores de los ministerios de Economía y Finanzas, afectados por los disturbios en los últimos tres días.
Mientras tanto, estudiantes de Medicina comenzaron a dirigirse hacia el Ministerio de Educación, escenario el miércoles de violentos enfrentamientos en los que los manifestantes lanzaron piedras y prendieron fuego al edificio, mientras la policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua.
Protestas en otras ciudades
La tensión se ha trasladado este viernes a otras localidades albanesas, especialmente a Lezhë, en el norte, donde estudiantes de secundaria abandonaron las aulas y marcharon hacia el Ayuntamiento en solidaridad con las protestas de Tirana.
Durante la movilización, algunos manifestantes rompieron ventanas de un instituto, arrancaron vallas y señales de tráfico y lanzaron piedras contra los agentes.
En Elbasan, en el centro del país, estudiantes de secundaria boicotearon las clases por segundo día consecutivo y volvieron a manifestarse, mientras algunos jóvenes incendiaron contenedores de basura.
También en Shkodër, en el norte, universitarios abandonaron las aulas y recorrieron la ciudad, deteniéndose ante distintas facultades para animar a otros estudiantes a sumarse a las movilizaciones.
También se registraron concentraciones en otras ciudades, como Kamëz, Kurbin, Rrëshen y Fushë-Arrë.
Por otra parte, 22 detenidos durante la primera jornada de protestas comparecerán este viernes ante un tribunal de Tirana para conocer las medidas cautelares que se les impondrán, según TV Klan.
La policía informó también de la detención de un joven de 24 años tras descubrir en un apartamento utilizado como almacén 344 cajas de material pirotécnico, valoradas en unos 40.000 euros, que los investigadores sospechan que podrían haberse utilizado durante los disturbios