El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y su homóloga de Costa Rica, Laura Fernández, estrecharon lazos entre sus gobiernos para enfrentar al crimen transnacional con la firma de un acuerdo la noche del viernes, esto en el contexto de la visita oficial de Fernández para conocer el sistema penitenciario salvadoreño.
La mandataria costarricense se reunió con Bukele tras visitar la cárcel insignia del Gobierno de El Salvador, el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), que tiene capacidad para unos 40.000 presidiarios y donde se encuentran miles de pandilleros detenidos.
La Presidencia salvadoreña explicó que "ambos gobernantes encabezaron una sesión de trabajo ampliada junto a los integrantes de la delegación costarricense y sus contrapartes del gabinete salvadoreño" en la que "el eje central del diálogo fue la seguridad pública y el combate frontal a las estructuras delictivas transnacionales".
"Se sentaron las bases para el impulso de esquemas de cooperación técnica, intercambio oportuno de información policial, así como para la articulación de procesos de inteligencia entre las instituciones homólogas", apuntó la fuente.
En una conferencia de prensa en la sede del Gobierno salvadoreño, Bukele dijo que “las realidades de Costa Rica y El Salvador son diferentes, pero se pueden aprender muchas cosas. Nosotros creemos que podemos aportar mucho en el tema de seguridad”, expresó el jefe de Estado.
Por su parte, Fernández destacó que “nuestros países han unido esfuerzos, inteligencia y experiencias para enfrentar a un enemigo común".
"Vine a conocer de primera mano esa experiencia, con la firme decisión de aprender de lo que ha funcionado y de aprovechar esas lecciones en nuestra propia lucha nacional contra el crimen”, afirmó la mandataria.
Esta visita se produce dos días después de que la Administración de Fernández inaugurara en suelo costarricense el Centro de Alta Contención contra el Crimen Organizado (Cacco), un penal de máxima seguridad inspirado en el Cecot.
Fernández considera a Bukele un referente en materia de seguridad y destacó recientemente que "es en momentos difíciles cuando se mide el apoyo de un aliado" como él.
Por su parte, el Cacco de Costa Rica inaugurado esta semana tiene capacidad para unos 5.100 presos vinculados al crimen organizado y el narcotráfico.
El Gobierno costarricense invirtió cerca de 35 millones de dólares en el centro penitenciario y consta de cinco módulos con capacidad para poco más de mil presos cada uno, de los cuales esta semana fueron inaugurados los dos primeros que recibirán reclusos desde finales de octubre.
En diciembre pasado, el entonces presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, también realizó una visita a El Salvador, en la que se reunió con Bukele y recorrió el Cecot, mientras que Bukele ya había visitado Costa Rica el 12 de noviembre de 2024, cuando recorrió la principal cárcel de ese país y alertó de "síntomas" de criminalidad similares a los que enfrentó El Salvador con las pandillas.