El Leipzig de Martín Demichelis transita por una montaña rusa de resultados que le ha llevado de golear 6-0 al Eintracht a encajar un sonrojante 6-1 ante el Bayern de Múnich en apenas siete días, un contraste que retrata la irregularidad del conjunto alemán, intratable en su estadio y vulnerable lejos de él: sufre una marcada debilidad que deberá corregir este miércoles en el Santiago Bernabéu frente al Real Madrid.

"Esta temporada está siendo una montaña rusa", reconoció David Raum, capitán del Leipzig, el pasado 10 de octubre, después de que su equipo arrollara al Eintracht con una exhibición ofensiva que tuvo como principal protagonista a Christopher Nkunku, autor de tres goles en la primera mitad. Entonces, el lateral alemán advirtió de la necesidad de encontrar una regularidad que, una semana después, no aparece.

Entre las dos goleadas, el Leipzig consiguió una victoria por 1-0 ante el PSV Eindhoven en la Liga de Campeones. Tres partidos en ocho días, dos triunfos, una derrota, siete goles a favor y seis en contra. Una secuencia que resume los vaivenes de un equipo capaz de deslumbrar en una jornada y desmoronarse en la siguiente.

La diferencia entre sus actuaciones como local y visitante resulta todavía más llamativa. El conjunto de Demichelis ha ganado sus cuatro encuentros disputados en casa entre la Bundesliga y la Liga de Campeones, con quince goles a favor y ninguno en contra. En cambio, ha perdido los cuatro jugados a domicilio en ambas competiciones, con tres tantos marcados y quince recibidos.

Dos equipos aparentemente distintos bajo una misma camiseta. Uno, poderoso, vertical y contundente; otro, frágil, inseguro y desbordado cuando sus rivales encuentran espacios. El segundo apareció el pasado sábado en Múnich, donde el Bayern necesitó apenas 34 minutos para marcar tres goles y dejar prácticamente sentenciado el encuentro.

Del éxtasis al desastre

Luis Díaz, autor de un triplete, encabezó el festival ofensivo del Bayern, al que también contribuyeron Aleksandar Pavlovic, Michael Olise y Harry Kane. El Leipzig, incapaz de frenar las acometidas de su adversario, solo encontró el gol del honor en el tiempo añadido, por medio del joven Andrija Maksimovic.

La derrota resultó especialmente dolorosa para Demichelis, que regresaba a Múnich, donde pasó buena parte de su carrera como futbolista y entrenador. El argentino, que también conoce el fútbol español por sus etapas en el Málaga y el Atlético de Madrid, no encontró soluciones para detener el vendaval del conjunto dirigido por Vincent Kompany.

"Tenemos que pedir disculpas a nuestros aficionados. Se puede perder en Múnich, pero no de esta manera", reconoció el técnico, que admitió que su equipo fue demasiado pasivo sin balón y no ofreció respuestas cuando tuvo la posesión.

Incluso aseguró que podría haber realizado los cinco cambios en el descanso, al que sus jugadores llegaron con una desventaja de tres goles. Sin embargo, evitó señalar individualmente a sus futbolistas y asumió la responsabilidad de una derrota que calificó de especialmente difícil de digerir.

Marcel Schäfer, director general deportivo del Leipzig, tampoco escondió su decepción. "Nos superaron completamente en todos los aspectos", lamentó el dirigente, que reclamó una reflexión profunda para corregir los errores de un equipo incapaz de trasladar a sus desplazamientos la fortaleza que exhibe en su estadio.

El Bernabéu, siguiente examen

La contradicción ya preocupaba a Demichelis antes del desastre de Múnich. Después del 6-0 al Eintracht, el entrenador reconoció que necesitaba ver lejos de casa la misma valentía y convicción que sus futbolistas mostraban ante su afición. La respuesta, siete días después, fue una de las derrotas más contundentes de la temporada.

Este miércoles tendrá otra oportunidad para romper esa dinámica, aunque el escenario no parece el más propicio. Le espera un equipo que acaba de imponerse 4-1 al Sevilla y que ha encontrado en Arda Güler una solución a sus problemas de creatividad, con Kylian Mbappé y Yan Diomande como principales amenazas ofensivas.

El Leipzig, que ya derrotó al Real Madrid por 3-2 en la Liga de Campeones de 2022, buscará recuperar aquella versión competitiva con Nkunku como principal referencia. El delantero francés, autor de once tantos en la máxima competición continental con el conjunto alemán, está a uno de superar a Emil Forsberg como máximo goleador histórico del club en la Champions.

Para Demichelis, el desafío consiste en resolver una contradicción que acompaña a su equipo desde el inicio del curso. Después de marcar seis goles y encajar otros seis en una semana, el Leipzig llega al Bernabéu sin saber qué versión de sí mismo ofrecerá.

Juan José Lahuerta

Por EFE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *