Muchos de los devotos que se trasladaron este miércoles al pueblo caribeño de Portobelo para expresar su esperanza y lealtad al Cristo Negro, imploraron también ante su imagen por los miles de afectados por el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Panamá el pasado 9 de octubre.
La peregrinación religiosa, que los seguidores cumplieron una vez más ya sea de rodillas en los tramos finales o a pie durante dos o tres días como mortificación voluntaria para agradecer los milagros recibidos del Cristo Negro no fue indiferente a las repercusiones del terremoto.
El seísmo dejó más de 9.000 viviendas afectadas y unas 2.300 inhabitables, además de daños en 619 centros educativos y 120 instalaciones de salud, según datos oficiales.
En cuanto a personas fallecidas solo hubo una, pero si hubo casi una treintena de heridos, algo que muchos no han dudado en calificar de "milagro".
Keros Howard, de 40 años y devoto de "toda la vida", dijo a EFE que el Cristo Negro del Santuario de San Felipe es "como una luz, una vela que te guía, y que siempre te dice que hay que seguir adelante", por lo que, afirmó, además de sus peticiones para él y su familia, también clamó esta vez por los afectados del terremoto.
"Antes de que sucediera yo decía qué bendecido ha sido Panamá porque no ha sido golpeado por un terremoto…y decía, no estamos preparados. Sucedió, y no estamos preparados", afirmó Howard ataviado con una túnica morada y con su bebé en brazos.
Howard explicó que le ha pedido a su familia y a otros que rueguen por las personas que fueron golpeadas por el terremoto.
"Pido cada día por la gente que ha sido golpeada, y que sobre todo Cristo siempre le dé ese amor y esa bendición de salir adelante", remarcó.
El origen del Cristo Negro
La devoción por el Cristo Negro se remonta al siglo XVII. Algunos historiadores reseñan que la imagen esculpida en madera negra con una túnica morada fue rescatada de las aguas del Caribe por un indígena en vísperas de que se desatara una epidemia de viruela, que cesó cuando el pueblo le rogó protección, el 21 de octubre de 1658.
Otra versión es que la imagen llegó a Portobelo a bordo de un galeón español con el objetivo de ser trasladada a Perú o Colombia, pero las violentas ráfagas de viento y lluvia provocaron que los marineros desistieran de zarpar y optaran por dejarla allí.
Entre los fieles seguidores del Cristo Negro está también Ailine Castro, de 39 años, que acudió con su bebé, familia y esposo a la peregrinación, y dijo a EFE que para ella el Nazareno lo significa "todo", porque "es fe, empatía, esperanza, y principalmente porque te hace recordar que no estás solo".
Castro reconoció que "no es fácil" expresar este fe al Cristo Negro en medio de la devastación por el terremoto, pero dijo que hay que pedirle ayuda, porque "aunque él sabe lo que tú necesitas, es mejor cuando tú se lo pides".
Ailine dijo que ella le pide por los afectados por el seísmo, para "que sigan teniendo esta paz que tienen".
"He visto muchas familias que a pesar de que lo han perdido todo (…) están agradecidos que a Panamá no le haya pasado nada. Esas familias tienen fe, tienen un amor incondicional por todo, y lo que pido a Dios es que de verdad les resuelva lo que ellos necesitan", afirmó Castro.