Una línea paralela separada por varios siglos se dibuja entre la vida y obra de Santo Toribio de Mogrovejo y de León XIV, dos misioneros que recorrieron pueblo a pueblo el norte de Perú y cuyos caminos convergerán en apenas unas semanas, cuando el papa, que siente gran devoción por Santo Toribio, visite Zaña, localidad peruana donde murió el santo español.

Como parte de la apretada agenda de su próxima gira a Latinoamérica, donde visitará Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 16 de noviembre, el papa hará una parada en Zaña, donde presidirá la clausura del año jubilar por los 300 años de la canonización de Santo Toribio de Mogrovejo.

Ubicada a una hora de Chiclayo, donde el papa León XIV fue obispo ocho años, este pueblo cuenta con un curioso pasado: fue capital española del norte de Perú durante el virreinato, sufrió saqueos del pirata inglés Edward Davis y la destrucción de la mayor parte de iglesias y conventos en 1720 tras una severa inundación provocada por el fenómeno de El Niño.

Además, cuenta una fuerte presencia de la comunidad afroperuana por herencia de esclavos que tenían los españoles para trabajar en sus haciendas.

Conocido como "el Santo Padre de América", Santo Toribio nació en la localidad española de Mayorga (Valladolid) en 1538 y en 1581 llegó a Perú, donde fue arzobispo de Lima y causó un gran impacto en la Iglesia al transformar la relación de esta con sus súbditos y la defensa de los pueblos indígenas.

Confirmó a Santa Rosa de Lima y a San Martín de Porres, vivió siempre de forma muy sencilla pese a su respetable cargo, y era criticado por emprender largos viajes evangelizadores por la selva, costa y sierra de Perú.

En 1584, ordenó la redacción y edición del primer libro impreso en Sudamérica, ‘Doctrina Christiana y Catecismo para instrucción de los indios’, que pretendía uniformizar la forma de evangelizar y que tuvo ediciones en castellano, quechua y aimara.

Cuando ya estaba enfermo emprendió su último viaje a varias regiones del norte del país y finalmente murió en Zaña en 1606. Sus restos permanecieron en este pueblo un año antes de ser trasladados a la Catedral de Lima.

"Santo Toribio es conocido por sus recorridos de costa, selva y sierra, muchos pueblos con mucho esfuerzo y sacrificio", indica a EFE el sociólogo Luis Rocca.

Una universidad, un seminario, centros de salud y colegios llevan el nombre de este santo que despierta una gran devoción en esta región, que Robert Prevost recorrió intensamente en su época de misionero y obispo.

Paralelismo

"Lo que caracterizó a Santo Toribio fue su recorrido por los pueblos, la evangelización y su conexión con los pobres, esa misma dinámica es la que realiza el papa cuando está en Perú y recorre los pueblos", dice Rocca, quien dirige el Museo Afroperuano de Zaña.

El museo, además de rendir homenaje a la cultura y memoria afrodescendiente, también recoge momentos del papa en diferentes lugares de la Diócesis de Chiclayo, como la conocida fotografía de Prevost montado a caballo o mula llegando a un pueblo andino, del mismo modo que el santo español atravesó Perú.

El sociólogo añade que era sabido que el papa tenía una "sensibilidad con los pobres" y una gran devoción por Santo Toribio. a quien incluso quería dedicar un gran santuario.

Visita papal

Está previsto que León XIV llegue el sábado 14 de noviembre por la tarde a Zaña, donde será recibido con más de 50 caballos de paso, junto a actuaciones escolares que bailarán ‘Golpe a tierra', una danza de origen afro, entre otras expresiones culturales, según explica a EFE el secretario de la parroquia Cristo Rey, Orlando Ganoza.

El acto central será el encuentro de oración por la clausura del Año Jubilar de Santo Toribio de Mogrovejo, que se realizará en el Santuario que lleva el nombre del santo y donde se ha construido una enorme estructura techada al aire libre para acoger a miles de fieles.

En la celebración estarán presentes cardenales, obispos, sacerdotes, delegaciones de parroquias y miembros de comunidades afrodescendientes y de Incahuasi y Cañari, pueblos que Prevost también quería visitar en su viaje por su naturaleza de misionero pero que, por su lejanía, hicieron inviable su visita.

Paula Bayarte

Por EFE

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