Cybernews

La organización Casa Pueblo presentó el miércoles una propuesta para permitir que hogares, comercios y comunidades vendan electricidad solar a la red mediante contratos de compraventa, con precios de referencia de 7 a 8 centavos por kilovatio-hora, como alternativa para reducir la dependencia de combustibles fósiles y el costo del servicio eléctrico en Puerto Rico.

“La infraestructura solar distribuida existe, la tecnología está disponible y se instala rápido. Nuestra gente ha demostrado su capacidad para invertir, organizarse y producir electricidad. Lo que hace falta es un marco regulatorio y económico que permita ampliar esa participación y reconocer a la ciudadanía como protagonista de la generación energética nacional”, expresó el director ejecutivo de Casa Pueblo, Arturo Massol Deyá, en declaraciones escritas.

La iniciativa, denominada Puerto Rico Pueblo Solar, plantea modificar las restricciones del sistema de medición neta para permitir que los propietarios de techos residenciales, comerciales y otros espacios urbanos produzcan electricidad más allá de sus necesidades de consumo y reciban ingresos por la energía que vendan.

Según Casa Pueblo, alrededor de 261,000 hogares cuentan con sistemas de generación solar para autoconsumo, mientras la capacidad instalada de energía solar distribuida alcanza aproximadamente 1,456 megavatios.

Esa capacidad supera los 1,391 megavatios atribuidos a la generación con gas metano y los 454 megavatios del carbón, aunque permanece por debajo de los 3,671 megavatios correspondientes al petróleo, de acuerdo con los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos citados por la organización.

El modelo propuesto contempla que LUMA Energy, o cualquier operador de la red de transmisión y distribución, compre electricidad a productores residenciales y comerciales mediante un mercado abierto y regulado. El precio de referencia de 7 a 8 centavos por kilovatio-hora estaría sujeto a las condiciones técnicas y económicas de cada modalidad de interconexión.

Casa Pueblo sostuvo que ese precio sería aproximadamente 2.5 veces menor que el ajuste por combustible vigente y permitiría aprovechar instalaciones solares sin recurrir a nueva deuda pública.

“LUMA Energy, o cualquier entidad responsable de administrar la red eléctrica, debe adaptar su infraestructura, sus protocolos de interconexión y sus sistemas de control para permitir que la generación distribuida crezca a su máximo potencial”, señaló Massol Deyá.

Entre las medidas planteadas figura establecer una tarifa diurna más económica para los consumidores, incluidos aquellos que no cuentan con paneles solares ni baterías, mediante un mayor aprovechamiento de la generación fotovoltaica disponible.

Para ampliar la participación ciudadana, la organización propone facilitar proyectos solares comunitarios, cooperativas energéticas y mecanismos para compartir los ingresos de instalaciones colectivas, particularmente entre familias que no poseen techos propios o recursos para adquirir sistemas individuales.

Asimismo, Casa Pueblo plantea que las centrales termoeléctricas públicas y privadas asuman progresivamente funciones de respaldo y contingencia, conforme aumente la generación distribuida y disminuya la compra de combustibles fósiles.

La entidad comparó su propuesta con los contratos de proyectos solares y eólicos a gran escala, cuyos precios situó entre 16 y 21 centavos por kilovatio-hora, y cuestionó el uso de terrenos agrícolas para esas instalaciones.

“Ponemos a disposición del país el conocimiento y la pericia del Laboratorio Comunitario para la Transición Energética, para adelantar esta conversación e implementar los cambios que se necesitan ahora. No se trata solamente de producir electricidad más barata, sino de construir un sistema energético más fuerte, seguro, participativo y democrático, y Puerto Rico tiene total capacidad para hacerlo”, manifestó Massol Deyá.

Por Cybernews

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *