El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) estrena su condición de campeón del mundo de Fórmula Uno este fin de semana en el brasileño circuito de Interlagos, sede del Gran Premio de Sao Paulo, el vigésimo del Mundial; con el que arranca la campaña por el subcampeonato, al que aspiran cinco pilotos.
Antonelli, que ya lo pudo haber hecho una semana antes en Austin (EEUU), dejó matemáticamente sentenciado el certamen al acabar tercero el pasado domingo en el Autódromo Hermanos Rodríguez de Ciudad de México, donde se fotografió en un podio de lujo junto al cuádruple campeón del mundo neerlandés Max Verstappen (Red Bull), ganador de la carrera, y el siete veces coronado inglés Lewis Hamilton (Ferrari).
El boloñés se convirtió, con 20 años, en el campeón más joven de la historia y en el tercer italiano -el primero, 73 temporadas después de que lo hiciese la última vez Alberto Ascari- en ganar el Mundial de F1. Confirmando, de esa forma, su condición de nuevo ídolo de la afición de su país.
Los 380 puntos de Kimi ya son inalcanzables, por lo que son los 261 que cuenta ‘Mad Max’ los que marcan el 'liderato' en la pugna por la segunda plaza final del certamen. Pieza de caza menor a la que, sin embargo, no renunciará ninguno de los aspirantes.
Hamilton, de 41 años, tercero en la general, que en México elevó a 105 su propio récord histórico de 'poles' y que en Brasil alcanza su Gran Premio 400 en la F1, se encuentra a sólo dos puntos de Verstappen, que logró su tercera victoria de la temporada -la sexta en la capital mexicana, donde nadie iguala sus triunfos- y que supera en once a otro británico, George Russell (Mercedes).
El monegasco Charles Leclerc (Ferrari) -que acaba de ser padre- es quinto, a 16 del neerlandés. Y el inglés, Lando Norris (McLaren), campeón del mundo el año pasado, también opta, con 221 puntos, desde la sexta plaza general y a falta de cuatro carreras, al segundo puesto final.
El triunfo de Antonelli se convirtió, por extensión, en el de su gran valedor, el austriaco Toto Wolff: jefe de equipo de Mercedes, que este año festejará un nuevo 'doblete', a falta de conocer la fecha exacta en la que certificará matemáticamente el título de constructores. La escudería alemana lidera ese Mundial con 630 puntos, 126 más que Ferrari, único equipo que aún tiene posibilidades, más que remotas, de evitarlo.
De hecho, Mercedes podría capturar el título por escuadras este mismo domingo, simplemente con sumar tres puntos más que los que capturen los dos pilotos de la 'Scuderia', inmersos en una cada vez menos soterrada 'guerra civil' deportiva.
El jefe de equipo vienés sacó pecho tras la consumación del título logrado por el nuevo ídolo deportivo de la afición italiana, con mensaje incluido hacia sus rivales directos. Toto afirmó que tanto Ferrari como Red Bull le hubieran negado un coche ganador a su protegido. A su entender, le hubiesen dado el 'segundo' monoplaza -en referencia a la escudería austriaca- o lo hubiesen mandado a un equipo inferior "como a (el inglés Oliver) Bearman" -'cedido' a Haas por el equipo de Maranello.
Los españoles Fernando Alonso (Aston Martin) -que regresa al circuito en el que festejó sus dos títulos, en 2005 y 2006- y Carlos Sainz (Williams) llegan a Brasil con ganas de que se acabe cuanto antes esta temporada.
El doble campeón mundial asturiano, personalmente en una eterna juventud a los 45 años, pero sufriendo toda la temporada con AMR26 manifiestamente mejorable, propulsado por un motor Honda muy deficiente, abandonó, por séptima vez esta temporada, en México. Donde Sainz, al que le sucede algo muy parecido -aunque las expectativas del Williams eran, sobre el papel, menores que las del Aston Martin- cruzó la meta en decimoquinta posición, pero acabó duodécimo, gracias a las sanciones de tres pilotos.
Uno de los penalizados fue el argentino Franco Colapinto (Alpine), que, después de haber cruzado la meta octavo, fue sancionado con diez segundos por acción antirreglamentaria durante banderas amarillas y acabó decimoquinto, a pesar de lo cuál sigue duodécimo en el campeonato, con 27 puntos. Exactamente veinte más que los dos españoles: Fernando -por resultados- ocupa el decimoséptimo puesto, uno por delante de Carlos.
El bonaerense acabó un puesto por delante del ídolo local, Sergio Pérez, recién renovado con Cadillac y que festejó su Gran Premio número 300 en F1 con su afición en Ciudad de México.
El francés Esteban Ocon, que en su día fue compañero tanto de 'Checo' (en Force India) como de Alonso (en Alpine), que no iba a seguir en Haas la próxima temporada, fue sustituido en México por el japonés Ryo Hirakawa, que, gracias a las penalizaciones ajenas, acabó décimo y sumó su primer punto en su primera carrera en la F1.
Al parecer, durante la jornada del pasado viernes hubo tensiones fuertes en el seno del equipo estadounidense que habrían acelerado la salida del mismo, antes de lo previsto, del piloto galo.
Ocon no volverá rodar esta temporada y será el brasileño Rafael Camara, de 21 años y líder de la Fórmula 2 -que ya había sido anunciado como su sustituto con miras al próximo curso-, el que pilote el Haas este fin de semana; al igual que Gabriel Bortoleto (Audi), ante su apasionada afición.
La de este fin de semana será la quincuagésima tercera vez -todas en Interlagos, salvo diez de ellas, en Jacarepagua (Rio de Janeiro)- que se dispute una carrera del Mundial de Fórmula Uno en Brasil; la sexta (seguida) como Gran Premio de Sao Paulo. De nuevo en el Autódromo Jose Carlos Pace, cuya pista, en la que se rueda en sentido inverso al de las manecillas del reloj tiene 4.309 metros y 15 curvas -cinco a la derecha-.
Este viernes arrancarán los entrenamientos libres, en una pista en la que, en seco, se rodará con neumáticos de la gama de compuestos más blanda: los C3 -duros, reconocibles por la raya blanca-, los C4 -medios, raya amarilla- y los C5 -blandos, roja-. Los ensayos se completarán el sábado, horas antes de la calificación, que ordenará la formación de salida de la carrera del domingo. Prevista a 71 vueltas, para completar un recorrido 305,8 kilómetros.
Adrián R. Huber