París, 6 nov (EFE).- La capacidad instalada de energía renovable en el mundo sumará casi 4.800 gigavatios (GW) de nueva potencia entre 2026 y 2031, lo que representa un 57 % más que en el sexenio anterior (2020-2025), a pesar de la ralentización puntual prevista para 2026, según el informe anual publicado este viernes 'Renewables 2026' de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

El documento destaca que, bajo el impacto de la crisis en Oriente Medio y la volatilidad en el estrecho de Ormuz, el despliegue renovable se acelerará en los próximos seis años impulsado por la seguridad energética, pero no evitará que las adiciones anuales caigan un 11 % en 2026, hasta los 733 GW, interrumpiendo una racha ininterrumpida de 21 años de récords históricos anuales.

Este parón puntual responde, en gran medida, a la desaceleración de la fotovoltaica en China, donde las nuevas instalaciones se desplomaron un 55 % en los primeros nueve meses de 2026 frente al mismo periodo del año anterior, debido a la transición desde las tarifas reguladas fijas hacia un sistema de subastas competitivas obligatorias.

El frenazo en el gigante asiático coincide con un escenario de profunda tensión financiera: la AIE calcula que más del 90 % de los fabricantes chinos de componentes solares operan con pérdidas netas y más de 70 compañías se han declarado en quiebra desde 2024 por la guerra de precios y la sobrecapacidad, lo que está acelerando una fuerte reestructuración del sector.

Pese a ello, la AIE subraya que el mapa de la transición vive un giro histórico: por primera vez, el ritmo de crecimiento conjunto de las economías emergentes y en desarrollo (excluyendo a China) igualará al de las economías avanzadas a lo largo del periodo 2026-2031.

Este avance estará capitaneado por la India, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), el África subsahariana, América Latina, Oriente Medio y el Norte de África (MENA) y Eurasia.

Aun con esta expansión global, la AIE advierte de que el mundo alcanzará unos 9.710 GW en 2030 (multiplicando por 2,6 los niveles de 2022), lo que dejará a la comunidad internacional por debajo del compromiso acordado en la COP28 de triplicar la capacidad renovable para finales de esta década, meta que al ritmo actual se retrasaría hasta 2032.

La solar fotovoltaica, en alza

En términos de generación eléctrica, la solar fotovoltaica sobrepasará a la eólica en 2026 y desbancará a la hidroeléctrica en 2029 como la mayor fuente de electricidad limpia del planeta. Con ello, la cuota renovable en la matriz eléctrica mundial ascenderá del 33 % registrado en 2025 a situarse entre el 43 % y el 45 % en 2031.

Por regiones, las fuentes limpias suministrarán cerca de la mitad de la electricidad en China hacia 2031, mientras que en Estados Unidos pasarán del 24 % al 32 %.

En América Latina, aunque el peso de la hidroeléctrica descenderá del 40 % al 35 %, la región retendrá la matriz más limpia del mundo con un 68 % de generación renovable, aupada por el avance solar.

Europa, por su parte, mantendrá la mayor penetración de renovables variables (eólica y solar), elevando su aportación conjunta del 27 % al 43 % de la generación para 2031.

En el ámbito de los combustibles limpios, la AIE prevé que la producción global de biogás crezca casi una quinta parte hasta 2031, impulsada en su totalidad por el biometano, que prácticamente duplicará su producción y elevará su cuota del 22 % al 35 % del total.

Asimismo, la amenaza a las rutas petroleras por el conflicto en el estrecho de Ormuz ha llevado a la AIE a revisar al alza un 40 % sus previsiones globales para los biocombustibles líquidos a 2030, con países como Brasil (elevando el corte de etanol al 32 %) o Argentina a la cabeza de las medidas para reducir su factura de importación de hidrocarburos.

Precios negativos en España

El informe pone el foco en los crecientes retos de integración y flexibilidad que afronta el mercado español tras superar la crisis de precios del gas de 2022 y 2023.

España pasó de registrar 244 horas con precios negativos en 2024 y 494 en 2025 a acumular 700 horas bajo cero solo en el primer semestre de 2026, una marca sin precedentes en Europa en la que las compañías generadoras se vieron forzadas a pagar por inyectar electricidad a la red durante los picos de sobreoferta.

La agencia achaca este desajuste a la confluencia entre el rápido despliegue fotovoltaico en las horas centrales del día y la limitada capacidad de interconexión con Francia a través de los Pirineos.

Por EFE

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