Javier Domaica
Vitoria, 16 jul (EFE).-El sol egipcio de Sun Ra Arkestra deslumbró este jueves en un 'faraónico' concierto en el Festival de Jazz de Vitoria que llenó de colorido y estilos una jornada que convenció al público.
La energía cósmica de esta especie de 'big band' mantiene el legado del desaparecido Sun Ra a través de un viaje centenario por numerosos estilos musicales. El swing, el 'free jazz' y mucho viento mostraron unas cualidades innatas de 12 músicos que se unieron en el escenario de Mendizorroza.
Cuando parecía que la cantidad de instrumentos iban a ir cada uno por su lado, confluían en un todo donde la voz de Tara Middleton y la percusión de George Gray, Elson Nascimento y Jose da Silva daban los toques brasileños a un banda que navegó por infinidad de estilos, pero donde el bebop aparecía notablemente.
Capas, lentejuelas y motivos egipcios protagonizaron la indumentaria de los artistas en honor a Sun Ra, que quiso remover al público desde que se subió a un escenario hace casi 100 años.
Todo convergía en su estilo propio, el afrofuturismo, una especie de danza tribal que más allá de la puesta en escena, Knoel Scott le daba sentido a todo, pendiente de sus compañeros en todo momento.
Los saxos de Chris Hemingway, James Stewart o Alex Harding fueron clave para la fiesta que se montó en el escenario en zonas más determinadas de la platea, donde el público no se contuvo y se animó a seguir los pasos marcador por el carisma de Sun Ra Arkestra.
También hubo tiempo para momentos más íntimos con el piano de Lafayette Gilchrist que se unió en varios momentos con el saxo del líder Knoel Scott y una omnipresente Tara Middelton, que al igual que sus compañeros con los instrumentos, dominó diversos registros vocales.
Parte de la banda desfiló entre el público en uno de los temas finales y pusieron el broche en una gran exhibición musical que requirió una gran coordinación.
Antes, la calidad sonora del cuarteto liderado por Irene Reig marcó el inicio de una noche especial, cargada de sonidos.
El saxofón alto de la catalana lideró una puesta en escena de puro jazz donde se coló la música clásica con el piano de Xavi Torres, que dio una lección de virtuosismo en cada espacio que le concedieron los temas compuestos por esta joven artista con gran capacidad para improvisar.
El bebop y el jazz más americano surgieron en muchas de las interpretaciones y conversaciones que mantuvieron los músicos a través de sus instrumentos.
'Release', incluido en su álbum 'Ànima' fue la eclosión de la ‘suite’ de 35 minutos con la que abrió su obra. Dispuesto en cuatro temas que sonaron como un todo y donde se habla de la evolución y el crecimiento del alma, tal y como señaló la propia artista que cambió el saxo alto por el tenor en la segunda parte de un recital.
Aquí las baquetas de Andreu Pitarch, las cuerdas del contrabajo de Pau Sala y las teclas del piano de Xavi Torres entraron con una magnífica coordinación.
Todo esto añadido a la limpieza del sonido y la claridad con la que sonaron todos y cada uno de los instrumentos.
'Dins un somni', 'La bassa' y 'Mai vaig pensar en tu' cerraron un gran momento. Sonaron como uno y todos disfrutaron de todos, sobre todo Irene Reig, abrazada feliz a su saxo mientras sus compañeros daban su toque a los temas que cerraron una actuación exquisita.
Por la tarde, el trío liderado por Kris Davis se subió al escenario del Palacio Europa, que este viernes acogerá al trompetista Riley Mulherkar.
Gran parte de la atención del gran público de esta edición se centrará en el panameño Rubén Blades, que desde hace unos días ha dejado sin butacas el recinto de Mendizorroza. Previamente calentarán motores Magalí Sare y Manel Fortià, unidos por una voz y un contrabajo.
