ÁMSTERDAM (Países Bajos), 17/06/2026.- El emperador japonés Naruhito posa para una foto grupal con la casa real de Países Bajo antes de un banquete de Estado en el Palacio Real de Ámsterdam, Países Bajos, el 17 de junio de 2026. EFE/EPA/REMKO DE WAAL

El Parlamento de Japón aprobó este viernes una revisión de la Ley de la Casa Imperial que busca asegurar el futuro de la familia real y sortear su falta de varones, pero que mantiene la sucesión únicamente masculina a pesar del apoyo a una emperatriz entre los ciudadanos del archipiélago.

La enmienda fue aprobada por 184 votos a favor y 57 en contra por la Cámara Alta de la Dieta nipona, tras obtener el visto bueno de la Cámara Baja hace una semana, y sigue a años de debates que se aceleraron en los últimos meses sobre la forma de asegurar la sucesión al Trono del Crisantemo.

El principal cambio de la revisión, una prioridad de la primera ministra, Sanae Takaichi, y de su Partido Liberal Democrático (PLD), es que la familia real podrá adoptar a descendientes varones de antiguas ramas familiares.

Descartados tras la Segunda Guerra Mundial por la adopción de la Ley de la Casa Imperial de 1947, estos miembros no podrán ser emperadores, pero sus descendientes varones sí podrían acceder al trono.

La enmienda permite además que las mujeres de la familia real conserven su estatus imperial incluso al contraer matrimonio con ciudadanos de a pie, al contrario de lo que venía ocurriendo hasta ahora.

El actual emperador Naruhito, jefe del Estado simbólico sin funciones de gobierno ni poder ejecutivo, solo tiene a sus 66 años tres posibles herederos: su hermano Fumihito (60), su sobrino Hisahito (19) y su tío, el príncipe Masahito de Hitachi (90).

Además, la familia imperial únicamente cuenta actualmente con 16 miembros, de los que once son mujeres. Se trata de esposas de príncipes o sus hijas solteras, pues cuando las mujeres de la familia contraen nupcias con ciudadanos normales debían abandonar la genealogía familiar y sus funciones.

Pero la enmienda aprobada hoy genera malestar en el país, tanto en el seno de formaciones de oposición como el Partido Democrático Constitucional (PDC) por la falta de consenso, como de expertos por mantener la ley sálica.

"Creo que esta reciente enmienda no llevará a una sucesión estable al trono", afirmó a EFE el profesor de la Universidad de Nagoya especializado en historia imperial, Hideya Kawanishi.

Especialmente porque mantiene la sucesión únicamente masculina, señaló Kawanishi, manteniendo el veto absoluto a la princesa Aiko, de 24 años e hija de los actuales emperadores.

Y ello a pesar de que múltiples sondeos de opinión indican, año tras año, que los japoneses apoyan la idea de que una mujer acceda al trono. Hasta un 80 % de la población, según una encuesta realizada por Kyodo en mayo. ¿Por qué seguir oponiéndose entonces?

"Creo que es porque el PLD probablemente sigue pensando que los hombres deberían estar en posiciones de poder, y que las mujeres deberían seguirlos", afirmó el profesor universitario.

Por EFE

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