Lola Camús
Santander, 7 ago (EFE).- El pianista ruso Daniil Trifonov y el director británico Daniel Harding han despedido este viernes su gira de verano junto a la Mahler Chamber Orchestra en el Festival Internacional de Santander (FIS) con una intensa noche sinfónica que ha sido recibida con entusiasmo por el público.
El FIS, que ha abierto su ciclo de música sinfónica con esta esperada cita después de inaugurar su 75 aniversario con la ópera 'La flauta mágica' de Mozart, ha sido la última parada de un recorrido que empezó el 31 de julio en Wiesbaden (Alemania) y que ha recalado también en Torroella de Montgrí (Girona), Pollença (Mallorca) y San Sebastián.
Como en el resto de la gira, en Santander han sonado dos obras maestras del repertorio romántico, el Concierto para piano y orquesta número 1 de Johannes Brahms y la octava de Antonín Dvořák.
El público del festival ha agotado las entradas para un concierto con muchos alicientes sobre el papel que ha estado a la altura de las expectativas.
Trifonov y Harding son dos estrellas de la música clásica que ya sorprendieron por su talento en la adolescencia.
Para críticos y especialistas, el pianista, de 35 años, es el mejor intérprete de la escuela rusa de su generación. Le consideran un genio.
Y Harding, a sus 50, en un ascenso imparable, acaba de fichar por la Orquesta Sinfónica de Los Ángeles para recoger la batuta del carismático Gustavo Dudamel, que deja la dirección artística con el listón muy alto, después de dos décadas, para empezar una nueva etapa en Nueva York.
Al atractivo de estos dos grandes, se une el de una orquesta singular formada por músicos de más de 20 países, con sus carreras independientes y personalidades artísticas propias, que se reúnen para salir de gira o participar en otros proyectos por todo el mundo.
Trifonov, que toca sin partitura, ha emocionado con su delicada interpretación del concierto de Brahms, compuesto entre 1854 y 1858. Como cuenta Regino Mateo en sus notas al programa, en la intrahistoria de la esta pieza está la amistad del joven compositor con un atormentado Robert Schumann que intentó suicidarse en esa época y su mujer Clara.
El pianista y también prolífico compositor ha agradecido los largos aplausos del público con dos propinas, 'Tango' y 'Vals de Santo Domingo', una elección que podría resultar sorprendente si no fuera por su estrecha vinculación con la República Dominicana. Su mujer, la también pianista Judith Ramírez, nació allí y el músico ruso tiene también la nacionalidad dominicana, por decreto presidencial.
Tras el brillante diálogo de Trifonov y la orquesta a los mandos de Harding, ha llegado una vibrante segunda parte con la penúltima sinfonía de Dvorak. Sobre el podio, Harding ha comandado a la orquesta en una interpretación transparente, colorida y cargada de energía de esta obra.
Director musical de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia de Roma y vinculado desde hace dos décadas a la Mahler Chamber, el director nacido en Oxford es un músico de amplio repertorio, desde el barroco a los estrenos del siglo XXI, que abrirá una nueva etapa en su fulgurante carrera en 2027 con la LA Phil en lo más alto.
Y lo suyo son las alturas, en más de un sentido. Ha dejado claro que seguirá con su otra vida, la de piloto comercial en Air France, que empezó a los 40 años, y compaginará como hasta ahora la cabina del airbus con el podio.