La salida imprevista de servicio de la unidad Palo Seco 4 provocó este domingo una deficiencia de generación en el sistema eléctrico de Puerto Rico, obligando a LUMA Energy a activar relevos de carga de emergencia. La falla significó la pérdida repentina de unos 120 megavatios (MW) de capacidad, dejando sin energía eléctrica a un estimado de 100,000 clientes a lo largo de la isla, en momentos en que el consorcio admite que no cuenta con la producción suficiente para satisfacer la demanda de los hogares y negocios afectados.
«Esto significa que no hay la suficiente generación para que LUMA transmita y distribuya la energía hasta tu hogar y negocio, de acuerdo con el consumo de los clientes», justificó el consorcio encargado de la red de transmisión y distribución. La empresa añadió que sus equipos «mantienen comunicación con las generatrices y monitorean de cerca la demanda para gestionar los relevos de carga y asegurar la estabilidad del sistema», en un intento por evitar un colapso mayor en la red energética en pleno fin de semana.
A pesar de que el consorcio responsabilizó a la falta de producción por parte de empresas como Genera PR, AES y EcoEléctrica —aclarando que su función se limita a la transmisión y distribución—, el impacto se reflejó de inmediato en la capital, donde San Juan figuró como el municipio más afectado con 5,332 abonados a oscuras a las 3:25 p.m. No obstante, el servicio logró restablecerse en pocos minutos para la mayoría de los sectores impactados, mientras la empresa mantiene el monitoreo de la demanda para gestionar los relevos de carga necesarios.
