Organizaciones sindicales y de educación solicitaron este miércoles al Departamento de Educación (DE) ajustar los horarios en las escuelas que se encuentran en racionamiento para garantizar un ambiente seguro para los estudiantes y el personal.

Así lo pidieron el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores y Trabajadoras (SPT-SEIU), la Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR), la Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación (ÚNETE) y el Comité Timón de Padres y Madres de Educación Especial.

Estos grupos advirtieron en un comunicado de que la combinación de la crisis del agua, las altas temperaturas y la reducción de personal representa un riesgo para la salud y seguridad de las comunidades escolares.

"No se puede pretender que las escuelas funcionen como si las condiciones fueran normales. El Departamento tiene la responsabilidad de garantizar condiciones seguras y salubres para nuestros estudiantes y para quienes trabajan todos los días en las escuelas", expresó Mercedes Martínez, presidenta de la FMPR.

Martínez señaló que la situación se agrava tras la reducción de aproximadamente 1,200 trabajadores de mantenimiento y 600 guardias de seguridad. Parte del personal de mantenimiento que permanece en los planteles, trabaja jornadas de apenas cinco horas.

Ante esto, denunciaron que la falta de personal ya tiene consecuencias concretas pues hay escuelas donde no hay suficiente personal para limpiar diariamente todos los salones, baños y áreas comunes.

"En plena crisis de agua, es inaceptable que tengamos menor capacidad de garantizar limpieza, higiene y seguridad en las escuelas. A eso se suma el calor extremo y planteles donde existen acondicionadores de aire que ni siquiera pueden utilizarse porque no cuentan con la infraestructura eléctrica necesaria", explicó Emilio Nieves, presidente de ÚNETE.

Por su parte, Carmen Warren, portavoz del Comité Timón de Padres y Madres de Educación Especial denunció la incertidumbre que enfrentan aproximadamente 4,000 asistentes de servicio al estudiante contratados por el DE, cuyos contratos actuales solamente se extienden hasta el 30 de octubre.

Este personal brinda apoyo esencial al estudiantado de Educación Especial y, en muchos casos, le asiste directamente durante toda la jornada escolar, incluso en necesidades básicas como su alimentación.

Las organizaciones advirtieron que garantizar condiciones dignas en las escuelas requiere también hacer justicia a las personas que todos los días sostienen el sistema de educación pública.

Entre sus reclamos se encuentran un aumento salarial para el personal no docente; el cumplimiento de los pagos de Carrera Magisterial junto a la apertura de su plataforma; una verdadera escala salarial para el magisterio; y condiciones que garanticen un retiro digno para los trabajadores y trabajadoras de la educación.

Por EFE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *