El diestro toledano Álvaro Lorenzo ha salido esta tarde a hombros por la puerta grande de la plaza de El Bibio, en Gijón, tras cortar una oreja al primero y cuarto toro de la primera jornada de la Feria de Begoña, celebrada esta tarde con astados de la ganadería La Quinta.

Lorenzo consiguió dar dos vueltas al ruedo, una por cada trofeo, en una tarde en la que solo tres de los seis toros de La Quinta, exhibieron nobleza y le permitieron al francés Clemente lucirse en el último y ser premiado con una oreja luego de una deslucida faena al tercero provocada por la debilidad de la res después de un largo puyazo en el tercio de varas.

El excesivo celo de los picadores en el segundo y quinto toro pudo haber sido la causa de la flojera de piernas que mostraron los astados y no dejaron que Ginés Marín pudiera lucir su toreria a pesar de sus esfuerzos.

De azabache, oro y plata, Lorenzo abrió la feria de Begoña recibiendo a Velonero, un ejemplar de manto cárdena y 493 kilos de peso, que desde los primeros capotazos mostró nobleza y fijeza en el engaño.

El diestro toledano pudo cuajar una faena que arrancó aplausos en los tendidos con varias series de naturales culminadas con pases de pecho y buenos muletazos por el pitón izquierdo.

Mató de una estocada algo trasera con petición mayoritaria de los tendidos que reclamaron una segunda oreja que no fue concedida por el presidente.

Mediarroba, otro cárdena de 489 kilos, flojo en baras y débil en la muleta se tocó en suerte Gines Marín en el segundo de la tarde que pasó sin pena ni gloria en El Bibio y echó por tierra la posibilidad de algún trofeo para el matador jerezano.

Un prolongado puyazo en el tercio de varas, protestado por el público, pudo haber sido la causa de la debilidad del astado, que fue perdiendo fuerzas desde los primeros muletazos.

Viendo que poco tenía que sacarle al toro, Ginés Marín puso fin a la faena, matando con media estocada trasera ante un público que le dedicó tímidos aplausos pero no pidió oreja.

El matador Francés Clemente, de Nazareno y oro, tampoco pudo lucirse en el tercero, Pelofino, cárdena de 465 kilos, también picado en exceso en el tercio de varas, que se mostró débil de rodillas y una tendencia repetida a acostarse en la arena.

Con más intención que suerte el torero de Burdeos recibió al toro de rodillas en la zona de sombra le busco por ambos pitones con la muleta sin conseguir que aflorara algún atisbo de nobleza en la res.

En este todo destacó el trabajo de los tres banderilleros, Tomás Úbeda, Ismael González y Juan José Dominguez, que arrancaron aplausos de los tendidos con tres pares de banderillas colocadas en su sitio con valentía.

Álvaro Lorenzo volvió a demostrar clase y torería con el cuarto de la tarde, Numantino, un cárdena oscuro de 501 kilos, al que le encadenó capotazos desde su salida al ruedo y pidió a los picadores que no le castigaran en exceso.

En la muleta, el toro se comportó con fijeza en el engaño lo que permitió al matador ejecutar una faena con largas series de naturales finalizadas con pases de pecho que enardeció al graderío y arranco pasodobles de la banda de música.

Fue el mejor toro de la jornada y la segunda oreja y segunda vuelta al ruedo del matador toledano que salió a hombros por la puerta grande.

El quinto toro, un ejemplar resabiado de nombre Azulejo y 489 kilos, que le tocó en suerte a Ginés Marín, empitonó al banderillero Fernando Pérez, que tuvo que ser trasladado al Hospital de Cabueñes.

Tras colocar el segundo par de banderillas, el torero se resbaló cuando iba hacia el burladero y fue empitonado en el glúteo izquierdo provocándole una herida de 5 centímetros que en principio no reviste gravedad.

El diestro Ginés Marín, que tuvo una tarde deslucida por la debilidad de los toros que le tocaron en suerte, mató a Azulejo de media estocada tras dos pinchazos y aviso.

El francés Celemente pudo resarcirse de la deslucida faena del tercero, con el sexto y último de la tarde, Polluelo, cárdena de 526 kilos al que dominó con largas series de muletazos y mató de una estocada hasta la bola con petición de dos orejas aunque sólo se le concedió una.

FICHA

Primera corrida de la Feria de Begoña en el Coso de El Bibio ante medio aforo. Y en homenaje a Pilar González del valle, cuarta marquesa de la vega de Anzo. La alcaldesa y familiares descubrieron una placa.

Seis toros cárdena de la ganadería la Quinta que adolecieron de debilidad tras el tercio de varas.

Toreros.

Álvaro Lorenzo, azabache, oro y plata, dos orejas una en el primero y otra en cuarto

Ginés Marín, bandera y oro, se enfrentó al segundo y quinto toro, ambos con excesiva debilidad tras el tercio de varas.

Clemente, nazareno y oro, una oreja y vuelta al ruedo en el sexto tras una deslucía faena en el tercero.

Primera jornada de la feria de Begoña en la que el banderillero Fernándo Pérez, de la cuadrilla de Ginés Marín fue empitonado y tuvo que ser trasladado al Hospital de Cabueñes con una herida leve en el glúteo izquierdo.

Por EFE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *