El secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Waldemar Quiles Pérez, informó el sábado que la agencia obtuvo una subvención competitiva de $4,997,229.60 de la Fundación Nacional de Pesca y Vida Silvestre, conocida como NFWF por sus siglas en inglés, bajo la iniciativa ‘America the Beautiful Challenge’, para desarrollar un proyecto de restauración ecológica a gran escala dirigido a fortalecer la cobertura forestal y la conectividad de hábitats en Puerto Rico.
El proyecto, que tendrá una duración de cuatro años, será desarrollado por el DRNA en colaboración con la organización sin fines de lucro Protectores de Cuencas, Inc. y contempla la propagación y siembra de 200,000 árboles nativos a través de todo Puerto Rico, incluyendo las islas municipios de Vieques y Culebra.
“Estamos buscando alternativas para mejorar nuestros bosques, por eso esta subvención representa una inversión significativa en la restauración y conservación de nuestros recursos naturales. Vamos a sembrar 200,000 árboles, restaurar cientos de acres y llevar estos esfuerzos directamente a nuestras comunidades, bosques, humedales y áreas urbanas. Es un proyecto de alcance para todo Puerto Rico que nos permitirá recuperar ecosistemas, conectar hábitats y crear espacios naturales más resilientes para beneficio de nuestra gente y de las futuras generaciones”, dijo Quiles Pérez en declaraciones escritas.
La iniciativa incluirá especies forestales y costeras, mangles, árboles frutales y especies en peligro de extinción. Los árboles serán sembrados en terrenos públicos y privados, comunidades, áreas urbanas, humedales y bosques, con el propósito de aumentar la cobertura forestal, conectar hábitats fragmentados, mejorar espacios recreativos, proveer sombra, fortalecer la seguridad alimentaria y desarrollar paisajes más resilientes ante eventos climáticos extremos.
“Este esfuerzo va mucho más allá de sembrar árboles. Queremos asegurar su supervivencia, involucrar a las comunidades y establecer alianzas que permitan que las áreas restauradas continúen desarrollándose y generando beneficios ambientales a largo plazo”, añadió.
Como parte del proyecto, se dará prioridad a comunidades históricamente desatendidas y se trabajará en coordinación con agencias gubernamentales, municipios, organizaciones sin fines de lucro, escuelas, comunidades organizadas y propietarios privados.
Además de la reforestación, la iniciativa contempla la firma de acuerdos de mantenimiento con al menos 100 participantes, programas de monitoreo científico para evaluar la supervivencia y el crecimiento de los árboles, remoción de especies invasoras, talleres educativos y actividades de participación comunitaria.
Entre las principales metas del proyecto se encuentran la propagación y siembra de 200,000 árboles nativos en todo Puerto Rico, la restauración de aproximadamente 600 acres mediante prácticas de reforestación, la remoción de especies invasoras en al menos 30 acres, el establecimiento de un programa de monitoreo para evaluar la supervivencia y crecimiento de los árboles sembrados y la realización de al menos 10 talleres educativos dirigidos a capacitar comunidades y organizaciones.