El libro 'Ernestina González, un pulso antifranquista', escrito por la catedrática de Literatura Española de la Universidad de Connecticut (EE.UU.) Ana María Díaz Marcos, rescata la figura de la única española enjuiciada y encarcelada en Estados Unidos por el Comité de Actividades Americanas.
Ernestina González, nacida en 1896, era una profesora, bibliotecaria y periodista republicana que perteneció al grupo de las primeras universitarias españolas. Fue alumna del filósofo y escritor Miguel de Unamuno y compañera de la feminista y política española Victoria Kent.
Fue íntima amiga del escritor Federico García Lorca, del pintor Salvador Dalí y del cineasta Luis Buñuel, grandes figuras artísticas españolas.
Su esposo, Leo Fleichman, fue el primer combatiente voluntario norteamericano muerto en la Guerra Civil española (1936-1939).
Nada más enviudar, González se implicó en una intensa actividad de propaganda antifranquista desde su exilio en Nueva York, lo cual le mereció ser investigada por el FBI.
La vigiló y le abrió dos casos de alto secreto para ser procesada por el Comité de Actividades Antiamericanas, dedicado a perseguir la supuesta influencia comunista en la vida estadounidense en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX.
La publicación de su biografía llega en el 50 aniversario de su muerte (Madrid, 2 de mayo de 1976).
El discurso "Mujeres a la lucha"
La catedrática Díaz Marcos explica a EFE que se encontró con la figura de Ernestina González cuando estudiaba el periódico antifascista La Voz, publicado en Nueva York durante la Guerra Civil española; allí halló el discurso 'Mujeres a la lucha', pronunciado por la activista republicana en el teatro Royal Windsor en diciembre de 1937.
"Sus palabras hervían y me pregunté cómo era posible que no supiéramos absolutamente nada de una republicana que abarrotaba teatros y enardecía a las multitudes en Estados Unidos; no entendía cómo (…) pudo hacer tanto ruido y tener tanta relevancia internacional para desaparecer luego del relato histórico sin dejar rastro", comenta la investigadora.
"No olvidaré el día que el FBI me envió un extenso dosier que documentaba la intensa vigilancia a la que la había sometido durante casi veinte años por su trabajo como activista, periodista y directora de radio; en los archivos de Maryland me desclasificaron unos documentos con información extraordinaria sobre su vida y militancia", añade Díaz Marcos.
Tanto ella como la mayoría de los miembros ejecutivos del Comité Pro Refugiados Antifascistas que no se retractaron ni quisieron delatar a otras personas fueron a la cárcel. Ernestina González estuvo presa tres meses en Virginia.
Ella y otras cuatro mujeres de la misma organización fueron las primeras presas políticas estadounidenses después de las sufragistas. Ernestina fue la única española.