La convocatoria a una reunión del Directorio del Partido Nuevo Progresista en horario laborable abrió un nuevo capítulo en las diferencias entre la gobernadora Jenniffer González Colón y el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz.
Rivera Schatz anunció que no participará del encuentro convocado para este jueves a las 11:00 de la mañana, argumentando que no es correcto ni prudente que funcionarios públicos interrumpan sus responsabilidades gubernamentales para atender asuntos político-partidistas durante horas de trabajo. Incluso planteó qué ocurriría si empleados y funcionarios de agencias como la AAA, Educación, Salud, Bomberos, Vivienda o DTOP hicieran lo mismo.
Pero la gobernadora respondió diciéndole que esa práctica no es nueva dentro del PNP y Rivera Schatz la conoce de primera mano.
En una publicación en sus redes sociales, González recurrió al historial del propio Directorio para cuestionar la postura del líder senatorial. Bajo el mensaje “Antes sí, ahora no”, recordó varias reuniones celebradas en días laborables durante administraciones anteriores y señaló que Rivera Schatz estuvo presente en algunas de ellas.
Entre los ejemplos que presentó figuran reuniones celebradas el 17 de diciembre de 2014, el 8 de abril y el 14 de diciembre de 2015 y el 19 de diciembre de 2016. La gobernadora también destacó dos reuniones celebradas en 2019 bajo la propia presidencia de Rivera Schatz: una el viernes 20 de septiembre y otra el jueves 12 de diciembre.
El antecedente de 2019 es particularmente relevante porque Rivera Schatz asumió entonces la presidencia del PNP y el Directorio se reunió un viernes para atender asuntos internos de la colectividad, incluyendo la organización del partido y la selección de su equipo de confianza. Los viernes, sin embargo, no hay sesión legislativa.
En febrero pasado, Rivera Schatz y el presidente de la Cámara, Carlos “Johnny” Méndez, tampoco participaron de otra reunión del Directorio convocada durante horas laborables. En aquella ocasión, Rivera Schatz sostuvo que no era propio convocar al liderato del partido durante la jornada de trabajo y planteó que el encuentro pudo celebrarse un sábado o después de las 6:00 de la tarde.
González sostiene que reunirse un día laborable no es “algo nuevo ni extraordinario” y enfatiza que el encuentro de mañana está pautado durante el horario de almuerzo. “Cambiar de opinión es válido. Antes sí, ahora no. Cuando se quiere diferir, siempre habrá una razón. Debidamente excusado.”
Rivera Schatz, por su parte, mantiene que su responsabilidad como presidente del Senado y servidor público tiene prioridad sobre una reunión partidista convocada durante una jornada legislativa. De hecho, la reunión de este jueves coincide con un día de sesión en el Senado, argumento central de su objeción.