Dennis Jones/ Prensa Abierta

Una serie de cambios en posiciones de liderato de la Policía de Puerto Rico jamaqueó ayer en la tarde a la Unifirmada moviendo, «efectivo de inmediato», a varios oficiales entre áreas operacionales y unidades especializadas.

El superintendente Joseph González aseguró que «estas designaciones responden a nuestra responsabilidad de continuar fortaleciendo la estructura de mando de la Policía de Puerto Rico, colocando oficiales con experiencia y capacidad en posiciones claves para nuestra operación. Cada uno de estos oficiales cuenta con una trayectoria de servicio que contribuirá a dar continuidad a nuestros planes de trabajo y a las prioridades de seguridad pública que hemos establecido».

Entre los movimientos anunciados está el del coronel Jorge D. Luyando Pérez, quien pasa del Negociado de Drogas, Narcóticos, Control del Vicio y Armas Ilegales a asumir el comando del Área de Carolina. También el teniente coronel Ricardo De Jesús Martínez pasa de comandante auxiliar del Área de Ponce a dirigir ese negociado especializado. El teniente coronel José J. Rodríguez Cintrón pasa del Área de Caguas a comandar Fajardo, mientras el comandante Carlos J. Nazario Lebrón deja Fajardo para pasar al Área de Caguas bajo el liderato del coronel Gerardo Oliver Franco. 

Los movimientos adquieren particular interés cuando se miran las estadísticas de delitos que se tienen disponibles para la comparación. En asesinatos, se registran 297 casos en 2026 frente a 296 en 2025, un aumento de uno. En escalamientos, la cifra pasa de 1,546 en 2025 a 1,568 en 2026, para un incremento de 22 casos. En el renglón de robos, sin distinguir en estas cifras entre robos domiciliarios y otros tipos de robo, se observa una reducción de 664 a 642, es decir, 22 casos menos.

Una fuente de Prensa Abierta con conocimiento de la dinámica interna de la Uniformada interpreta estos movimientos como parte de una reorganización que estaría estrechamente vinculada con la reciente ceremonia de ascensos y con la intención de colocar a oficiales recién ascendidos en posiciones donde puedan ejercer las nuevas responsabilidades que conlleva su rango.

En el caso de Luyando Pérez, la lectura de la fuente es que se trata de una apuesta por llevar a un coronel recién ascendido a un área de mayor responsabilidad operacional. Su experiencia en el Negociado de Drogas le habría permitido desarrollar conocimiento de operaciones especializadas, mientras que ahora tendrá bajo su responsabilidad el Área de Carolina. La fuente sostiene que el traslado busca reforzar los índices de esclarecimiento en esa zona.

El movimiento de De Jesús Martínez responde a colocar a un oficial con rango y mayores autoridades.

En el caso del teniente coronel Rodríguez Cintrón, quien pasa de Caguas a dirigir el Área de Fajardo, el movimiento es resultado de su reciente ascenso, al pasar de una posición en el Área de Caguas a asumir directamente el comando de una región policial, mientras que Nazario Lebrón deja Fajardo y pasa al Área de Caguas bajo el liderato del coronel Gerardo Oliver Franco, mientras que el coronel Monge Sanjurjo, deja el comando del Área de Carolina y pasa a desempeñarse como oficial examinador en el Área de Fajardo, según confirmó oficialmente la Policía.  Ese traslado representa un cambio significativo en la naturaleza de sus funciones y es que de dirigir operacionalmente un área pasa a una posición de carácter distinto y con menor exposición al comando directo de una región policial.

La fuente consultada por Prensa Abierta planteó que este movimiento merece particular atención. Según su interpretación, una designación de este tipo podría utilizarse para apartar a un oficial de una posición de poder, por desempeño.

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