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Lo que comenzó como una contratación de emergencia para conseguir 400 megavatios de generación temporera terminó convertido en un escándalo que ahora se dirime en el Tribunal Federal y que deja al descubierto serias interrogantes sobre cómo se evaluó, aprobó, ejecutó y fiscalizó el acuerdo entre la Autoridad de Energía Eléctrica y Power Expectations.

La secuencia de eventos es tan importante como el contrato mismo. Desde las primeras dudas planteadas durante el proceso de licitación, pasando por la selección de Power Expectations, las advertencias sobre su capacidad, la aprobación del contrato por los reguladores, su firma en junio de 2026 y la posterior controversia con Enchanted Rock, hasta la falta de una garantía de ejecución y la cancelación definitiva del acuerdo, cada fecha añade una pieza al rompecabezas. 

Para el récord, Prensa Abierta reconstruye, paso a paso, cómo un proyecto presentado como respuesta urgente a la crisis energética terminó levantando preguntas sobre transparencia, fiscalización y responsabilidad.

Marzo de 2025 — comenzó la búsqueda de generación

El Negociado de Energía ordenó atender el déficit de generación que enfrentaba Puerto Rico. Las proyecciones apuntaban a una necesidad de entre 700 y 850 megavatios adicionales. La Oficina de Adquisiciones de Terceros (3PPO), adscrita a la Autoridad de Alianzas Público-Privadas, comenzó a trabajar en un proceso para conseguir generación temporera. Ese proceso terminó llevando a Power Expectations al centro de la controversia.

Durante la primera ronda de contratación, conocida como TPG1, Power Expectations comenzó a formar un consorcio con Enchanted Rock y Reyes Contractor Group.

El grupo buscaba participar en el proyecto de generación temporera para la AEE.

18 de junio de 2025 — surgieron las primeras objeciones

Javelin Global Commodities, uno de los competidores, cuestionó las credenciales de Power Expectations ante el 3PPO. Javelin alegó que Power Expectations no había cumplido con algunos requisitos al momento del cierre de la oferta y que todavía estaba buscando proveedores, personal y financiamiento. Las alegaciones provinieron de un competidor y posteriormente formaron parte de las preguntas sobre el proceso de contratación.

Julio de 2025 — se canceló el primer proceso

El primer proceso de contratación fue cancelado. El 15 de julio, el 3PPO emitió una nueva solicitud de propuestas, identificada como RFP 3PPO-0314-20-TPG2. Ese segundo proceso terminó siendo el que llevó a Power Expectations a obtener el contrato.

Agosto de 2025 — el proceso ya tenía cuestionamientos

El 14 de agosto, el 3PPO preparó un documento de análisis sobre Power Expectations y entidades relacionadas. Posteriormente, la Junta de Supervisión citó ese documento como evidencia de que ya existían preocupaciones sobre la compañía y sobre su capacidad para asumir un proyecto de esa magnitud.

28 de agosto de 2025 — Power Expectations quedó tercera

La evaluación de las propuestas colocó a Gotham en primer lugar, a Javelin en segundo y a Power Expectations en tercero. El informe también señaló deficiencias en las propuestas y estableció que ninguno de los licitadores podía ser recomendado directamente sin negociaciones adicionales. Aun así, Power Expectations continuó en el proceso.

5 de septiembre de 2025 — se adjudicó el proyecto

El 3PPO adjudicó el proyecto al consorcio integrado por Power Expectations, Enchanted Rock y Reyes Contractor Group. El proyecto contemplaba la instalación de 400 megavatios de generación temporera en Aguirre. Ese fue el momento en que Power Expectations pasó de ser uno de varios participantes a convertirse en el eventual contratista del multimillonario proyecto.

26 de noviembre de 2025 — el contrato llegó al Negociado de Energía

La AEE presentó el contrato ante el Negociado de Energía para su evaluación.

11 de diciembre de 2025 — el Negociado aprobó el contrato

El Negociado de Energía aprobó el acuerdo y ordenó que fuera remitido a la Junta de Supervisión Fiscal.

16 de enero de 2026 — el contrato llegó a la Junta

La AEE presentó finalmente el contrato ante la Junta de Supervisión. Entre la adjudicación del proyecto, el 5 de septiembre de 2025, y su presentación ante la Junta habían transcurrido más de cuatro meses.

Enero a marzo de 2026 — la Junta comenzó a hacer preguntas

La Junta realizó múltiples solicitudes de información a la AEE y al 3PPO. Las preguntas incluyeron la capacidad financiera y técnica de Power Expectations, los costos del proyecto, las garantías, el calendario de construcción y los riesgos que podía asumir la corporación pública.

8 de mayo de 2026 — la Junta dio una aprobación condicionada

La Junta aprobó el contrato de manera condicionada. Exigió cambios relacionados con las garantías de ejecución, los objetivos del proyecto, las penalidades por incumplimiento y otros mecanismos destinados a proteger a la AEE.

2 de junio de 2026 — la Junta dio la aprobación final

Después de incorporar los cambios solicitados, la Junta dio su aprobación final al contrato de 400 megavatios.

10 de junio de 2026 — se firmó el contrato

La AEE y el consorcio ejecutaron formalmente el contrato. El acuerdo podía alcanzar aproximadamente $5,887 millones durante un término de diez años. Pero apenas seis días después comenzaron a surgir problemas que terminarían cambiando el destino del proyecto.

16 de junio de 2026 — Enchanted Rock hizo una advertencia

Representantes de Enchanted Rock se comunicaron con la Autoridad de Alianzas Público-Privadas y con el 3PPO. Según la Junta de Supervisión, la empresa planteó que su nombre y su firma habían sido utilizados en documentos relacionados con el contrato sin su autorización. Ese señalamiento se convirtió posteriormente en una de las piezas centrales del escándalo.

Julio de 2026 — comenzaron a acumularse los incumplimientos

Power Expectations pidió más tiempo para cumplir con algunas obligaciones del contrato. La AEE rechazó la solicitud. También comenzó a cuestionar el cumplimiento de los informes y otros requisitos establecidos en el acuerdo. Mientras tanto, se planteó sustituir a Enchanted Rock por Flotek Industries dentro del consorcio.

31 de julio de 2026 — la AEE aprobó el cambio

La AEE autorizó formalmente la sustitución de Enchanted Rock por Flotek. Pero, según la Junta de Supervisión, para ese momento el 3PPO y la Autoridad de Alianzas Público-Privadas ya conocían desde hacía semanas las objeciones planteadas por Enchanted Rock. La AEE, según la Junta, no había recibido esa información.

5 de agosto de 2026 — no se habían cumplido los objetivos

El 3PPO informó que no se habían cumplido los hitos contractuales establecidos para el proyecto. Tampoco se había entregado la garantía de ejecución. El proyecto, que debía comenzar a avanzar hacia la instalación de los 400 megavatios, acumulaba retrasos.

7 de agosto de 2026 — la Junta se enteró por la prensa

La Junta de Supervisión conoció las alegaciones de Enchanted Rock. Según su propia versión, se enteró de la controversia a raíz de una consulta periodística y posteriormente confirmó directamente la información con un portavoz de Enchanted Rock. La Junta comenzó entonces a cuestionar por qué no había recibido antes esa información.

10 de agosto de 2026 — la AEE declaró el incumplimiento

La AEE declaró que Power Expectations había incurrido en un incumplimiento contractual relacionado con la garantía de ejecución.

La empresa sostuvo posteriormente que había intentado conseguir la fianza y que existían problemas relacionados con el lenguaje del contrato y los requisitos del instrumento financiero.

14 de agosto de 2026 — la Junta revocó su aprobación

La Junta de Supervisión Fiscal revocó la aprobación que había otorgado al contrato. También ordenó a la AEE rescindir el acuerdo y anunció que referiría asuntos relacionados con el proceso a las autoridades correspondientes. La Junta concluyó que el contrato estaba afectado de manera irreparable y cuestionó, entre otras cosas, la capacidad de Power Expectations para ejecutar el proyecto sin Enchanted Rock.

18 de agosto de 2026 — la AEE canceló el contrato

La AEE formalizó la terminación del contrato. Los 400 megavatios que se suponía que serían instalados en Aguirre quedaron fuera del proyecto. La controversia, sin embargo, no terminó con la cancelación.

2 de septiembre de 2026 — Power Expectations acudió al Tribunal Federal

Power Expectations presentó una demanda contra la AEE y otros involucrados. La empresa alegó que la cancelación del contrato había sido ilegal y pidió al Tribunal Federal que interviniera para revertir la decisión. También planteó que había cumplido con sus obligaciones o que los retrasos habían sido provocados, en parte, por actuaciones de la propia AEE.

3 de septiembre de 2026- Se jamaquea la AEE

Renuncia la presidenta de la AEE, Ing. Mary Zapata, a la jefatura de la corporación pública.

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