Nepal quiere financiar con subvenciones y fondos no reembolsables una reconstrucción estimada entre 4.000 y 5.000 millones de dólares tras las riadas de agosto, para evitar que la catástrofe se traduzca en una nueva carga de deuda.
La Comisión Nacional de Planificación prevé que una estimación inicial de unos 3.000 millones de dólares aumente alrededor de un 30 %, hasta situar el coste de la reconstrucción en una horquilla de entre 4.000 y 5.000 millones.
El ministro de Asuntos Exteriores nepalí, Shisir Khanal, ha instruido a la red diplomática del país para priorizar subvenciones, donaciones multilaterales, una estrategia con la que Katmandú busca limitar una nueva deuda tras la experiencia del terremoto de 2015, que causó 8.962 muertos y dejó daños y pérdidas por unos 7.000 millones de dólares, aproximadamente la mitad en préstamos concesionales.
La riada del pasado 26 de agosto arrasó poblaciones e infraestructuras a lo largo de más de 150 kilómetros de cauce en Nepal y la región china del Tíbet.
Según los registros del Gobierno, más de 7.500 viviendas han sido completamente destruidas y al menos doce proyectos hidroeléctricos resultaron afectados en las cuencas de los ríos Bhote Koshi y Trishuli.
El último balance oficial contabiliza 1.357 cuerpos y restos humanos recuperados y alrededor de 5.300 personas desaparecidas en Nepal.
Katmandú, que sostiene que Nepal apenas contribuye con un 0,025 % de las emisiones globales, pretende enmarcar la financiación de la reconstrucción no solo como ayuda humanitaria, sino como una cuestión de justicia climática.
El Gobierno ha reclamado al Fondo de Respuesta a Pérdidas y Daños (FRLD) apoyo financiero urgente y no reembolsable, mientras el primer ministro, Balendra Shah, prevé abordar la crisis a finales de septiembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El Fondo de Socorro para Desastres del Primer Ministro acumula unos 11.770 millones de rupias nepalíes, alrededor de 88 millones de dólares, procedentes de aportaciones públicas y privadas, según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA).