A poco más de un año del crimen que conmocionó al país, el Tribunal de Primera Instancia de Aibonito dictó sentencia este jueves contra Elvia Cabrera Rivera, imponiéndole una pena de 102 años de cárcel por el asesinato en primer grado de la joven Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años.
La vista para dictar sentencia se llevó a cabo en la Sala 1 del Centro Judicial de Aibonito, presidida por el juez Luis S. Barreto Altieri. El dictamen se produce tras un extenso juicio por jurado de 22 días, el cual culminó en julio pasado con un veredicto unánime de culpabilidad.
El juez Barreto Altieri desglosó las penas impuestas a Cabrera Rivera, las cuales deberán ser cumplidas de manera consecutiva:
«En cuanto al Artículo 93-A del Código Penal, asesinato en primer grado, el tribunal la sentencia a 99 años a cumplir en una institución penal. En la Ley de Armas, el tribunal sentencia a la señora Elvia Cabrera a 3 años a cumplir en una institución penal. Ambos casos, por disposición de ley, son consecutivos entre sí, para un total de 102 años a cumplir en una institución penal», declaró el magistrado durante la lectura de la sentencia.
Asimismo, el tribunal impuso el pago de la pena especial y ordenó abonar a la condena el tiempo transcurrido en prisión preventiva. Durante la audiencia, la defensa solicitó que la pena correspondiente al cargo de la Ley de Armas se declarara extinguida en primera instancia, pero el juez Barreto Altieri declaró la petición «no lugar».
Elvia habló durante la setencia
Antes de que el magistrado pronunciara la sentencia, la sala guardó silencio cuando se le concedió a la acusada el derecho a dirigirse al tribunal. Escoltada por alguaciles y junto a su representación legal, Cabrera Rivera tomó el micrófono para lanzar sus últimas palabras ante el juez.
«Buen día, su señoría juez. Quisiera decirle, ¿verdad?, que lamento mucho la muerte de Gabriela. Que me declaro inocente de todo lo que se me acusa, ya que aquí todos los testigos no han dicho toda la verdad. En este tiempo me sentía tranquila porque estaba luchando por mi inocencia. Sigo firme en que soy inocente», expresó Cabrera Rivera de forma pausada pero categórica.
Tras las declaraciones de la convicta, el juez Barreto Altieri procedió a resolver el intenso debate jurídico que sostuvo la defensa con la Fiscalía sobre la imposición de circunstancias atenuantes. Citando la reciente opinión del Tribunal Supremo de Puerto Rico del 3 de junio de 2026 en el caso Pueblo v. Torres Rodríguez, el magistrado fue enfático al recalcar que, al tratarse de un juicio por jurado, el tribunal carece de autoridad para reducir o aumentar la pena fija asignada por ley si las atenuantes o agravantes no fueron evaluadas y adjudicadas directamente por los juzgadores de hecho.
«Manifestamos que solo la determinación de circunstancias agravantes o atenuantes por el jurado habilita al juez a apartarse de la pena base y ejercer la discreción dentro del marco penal establecido. En ausencia de tales circunstancias, el tribunal carece de autoridad para imponer pena mayor o menor a la fija», leyó textualmente el magistrado desde el estrado, fundamentando la imposición de las penas máximas predeterminadas.
El trasfondo de la tragedia
Los hechos que culminaron en este desenlace se remontan a la madrugada del 11 de agosto de 2025, en el área del desvío Roberto Colón de Aibonito. Tras una actividad de verano, se desató una pelea en la que la menor Gabriela Nicole Pratts Rosario fue atacada brutalmente, recibiendo 11 puñaladas con un arma blanca que le causaron la muerte.
De acuerdo con la investigación del Departamento de Justicia y la prueba presentada por la Fiscalía durante el juicio, Elvia Cabrera Rivera actuó en concierto y común acuerdo con su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, siendo Cabrera Rivera quien le facilitó el arma blanca a su hija para ejecutar el ataque fatal.
Con la sentencia de 102 años dictada hoy contra Cabrera Rivera concluye la primera etapa de la búsqueda de justicia para Gabriela Nicole, mientras la atención pública se encamina ahora al inicio del juicio formal contra su hija, Anthonieska Avilés.
