Catalina Guerrero
París, 10 sep (EFE).- Europa necesita desarrollar sus propias capacidades de comunicaciones por satélite para no depender de empresas privadas como SpaceX y su red Starlink en situaciones críticas, dijo Pedro Duque, presidente de Hispasat desde 2023 y primer astronauta español en ir al espacio, que situó el proyecto europeo IRIS² como una pieza clave de esa autonomía estratégica.
La guerra de Ucrania ha demostrado la importancia de disponer de comunicaciones por satélite en órbita baja y ha puesto de manifiesto los riesgos de depender de un único proveedor privado, manifestó Duque en una entrevista con EFE y TVE en la Cumbre Espacial Internacional que se celebra en París.
"Lógicamente tenemos aspiraciones a que nuestros militares utilicen nuestra conectividad", afirmó.
Europa necesita una infraestructura propia porque un proveedor privado puede cambiar sus condiciones comerciales o incluso interrumpir el servicio, señaló. "Puede incluso cortar la conectividad. Y todo esto -dijo- lógicamente preocupa a las autoridades de seguridad de la Unión Europea.
Una constelación para 2030 IRIS² es uno de los programas considerados estratégicos por la Unión Europea y está diseñado para proporcionar conectividad segura mediante una constelación de satélites, incluidos satélites en órbita baja.
Hispasat forma parte del consorcio europeo que desarrolla el programa junto a otras dos empresas y tiene a su cargo, entre otras tareas, las antenas terrestres y el software encargado de coordinar el sistema, recordó Duque.
Para Hispasat, se trata de un proyecto de gran dimensión. Duque dijo que la parte del programa asignada a la compañía tiene un valor aproximado de 1.600 millones de euros.
La previsión es comenzar ya la fabricación de satélites y disponer de una primera capacidad operativa a finales de 2029 o principios de 2030. "Para nosotros es ya mismo", dijo Duque, por el reducido plazo para un programa espacial de esta magnitud.
El despliegue requerirá también una amplia infraestructura terrestre y acelerar la contratación de ingenieros.
"Estamos contratando docenas y docenas de ingenieros, los que podemos, porque es muy necesario", afirmó el presidente de Hispasat, que está buscando profesionales en Europa, aunque la prioridad inicial es el mercado español.
Europa aún no puede competir con Starlink
Europa parte con desventaja frente a Starlink, la red de satélites de SpaceX, en el mercado de conectividad masiva, ya que la compañía estadounidense ha contado con una enorme inversión pública y privada y lleva años desarrollando la tecnología necesaria para desplegar una gran constelación de satélites. "Es muy difícil competir", admitió.
IRIS² estará inicialmente orientado a usuarios gubernamentales y servicios considerados estratégicos, como fuerzas de seguridad, administraciones y determinados servicios públicos. "Para eso sí que va a servir el IRIS²", afirmó.
Una vez desarrollada esa infraestructura y adquirida la experiencia necesaria, Europa podría plantearse nuevos usos comerciales."Una vez que aprendamos a hacer eso, quizás inventamos algo que sea mejor que ellos. Vamos a ver, pero hay que empezar por algo", dijo.
Ucrania cambia las prioridades
Para Duque, el conflicto de Ucrania ha acelerado un cambio en la percepción europea sobre las comunicaciones espaciales.
IRIS² fue concebido inicialmente para proporcionar conectividad para distintos usos, pero la guerra ha demostrado la importancia de contar con redes resistentes para las comunicaciones militares.
La capacidad de operar satélites en órbitas bajas y coordinarlos como una constelación permite ofrecer servicios de conectividad que pueden resultar especialmente relevantes en situaciones de crisis.
El objetivo, según Duque, es que Europa pueda garantizar esa capacidad sin quedar completamente supeditada a las decisiones de una empresa extranjera.
Una oportunidad para América Latina
Hispasat quiere aprovechar la futura infraestructura europea para extender esa conectividad a América Latina.
"Tenemos la vocación de que ayuden en Sudamérica", manifestó.
Los satélites de IRIS² darán vueltas a la Tierra y, cuando sobrevuelen Europa, estarán destinados en gran medida a cubrir las necesidades prioritarias del continente. Cuando pasen sobre el Atlántico, Hispasat quiere encontrar otros usos para esa capacidad.
"Alguien les tiene que buscar uso y vamos a buscárselo nosotros", garantizó.
En Brasil, explicó, cuando comenzaron determinados programas de conectividad había unas 140.000 escuelas sin conexión a Internet. En Colombia, añadió, la cifra era del orden de decenas de miles.
Para estos países, las redes de satélites pueden ser una herramienta para reducir la brecha digital, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso.