El presidente de la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud de Puerto Rico, Marcos Santana Andújar, expresó su profundo dolor ante el asesinato de un adolescente de 16 años en el municipio de Arroyo, quien se encontraba bajo la tutela del Estado y había salido recientemente de un albergue en la región de San Juan.
A través de un comunicado oficial, la organización hizo un llamado a las autoridades investigativas para atender el caso de manera prioritaria y urgió a las instituciones gubernamentales a reflexionar sobre la efectividad y los recursos del sistema de protección de menores en la isla.
“Hemos perdido la vida de un niño. Ante una tragedia de esta magnitud, no es momento de emitir juicios apresurados ni de levantar dedos acusadores. Es momento de acompañar el dolor de su familia, de los jóvenes que compartieron con él, del personal que le brindó servicios y de todas las personas impactadas por esta pérdida. Exhortamos a las autoridades a investigar los hechos con la mayor celeridad, esclarecer este crimen sin dilación y llevar ante la justicia a las personas responsables. Su vida importa y su muerte no puede quedar impune”, manifestó Santana Andújar.
El líder comunitario enfatizó que la prevención debe ir más allá de las respuestas punitivas y que la protección a la infancia requiere la creación de entornos de apoyo integrados en las comunidades antes de que las familias entren en situaciones de crisis.
“La protección de la niñez no comienza cuando ocurre una remoción, se activa una investigación o se abre la puerta de un albergue. Comienza mucho antes: cuando acompañamos a una familia, atendemos sus necesidades y evitamos que una situación de vulnerabilidad se transforme en una crisis. Prevenir también es proteger”, sostuvo el portavoz.
Santana Andújar instó además a revisar los protocolos de atención y acompañamiento que reciben los menores bajo custodia estatal cuando abandonan los espacios de cuidado.
“Cuando un niño sale de un espacio de protección, no deja de ser nuestra responsabilidad colectiva… Esta tragedia debe convertirse en un punto de no retorno. No podemos acostumbrarnos a contar las vidas de nuestros niños después de perderlas ni permitir que el dolor desaparezca cuando termine el ciclo noticioso. Hoy guardamos duelo. Como país, nos corresponde transformar ese dolor en acciones concretas para que ningún niño o niña quede desprovisto de protección cuando más la necesita”, concluyó.
